Las autoridades de EE.UU. han aceptado negociar la "distribución equitativa" con Colombia de los bienes incautados a extraditados a este país, como parte de una extensa revisión de convenios de cooperación bilateral, afirmó hoy el fiscal general colombiano, Eduardo Montealegre.

"Colombia no está recibiendo parte de los bienes que se están incautando en Estados Unidos como consecuencia de extradiciones y de la cooperación bilateral", explicó Montealegre en rueda de prensa para resumir su visita de trabajo de tres días a Washington.

"Acordamos en el día de hoy revisar los convenios, actualizarlos, para crear instrumentos necesarios para la distribución equitativa" entre ambos países, agregó Montealegre.

Las negociaciones para la distribución equitativa de los bienes incautados en EE.UU. a delincuentes colombianos extraditados a este país forman parte de cinco puntos acordados con el fiscal general estadounidense, Eric Holder.

Montealegre no precisó la fecha para el inicio de la revisión de esos convenios, pero indicó que la parte de los bienes incautados que corresponda a EE.UU. se utilizarían para reparación de las víctimas y el fortalecimiento de la justicia.

Aunque tampoco indicó el monto de lo que correspondería a Colombia de esos bienes, Montealegre dijo, a manera de ejemplo, que en los últimos cuatro años los bienes incautados dentro de suelo colombiano son de aproximadamente 3.000 millones de dólares.

En su reunión con Holder, ambos también discutieron formas de "fortalecer los mecanismos de extradición" para que Colombia tenga acceso a evidencias, pruebas y demás intercambio de datos en casos de personas extraditadas a EE.UU., para profundizar las investigaciones en su territorio.

La idea es evitar la "doble imputación" de personas inmersas en procesos judiciales en EE.UU., para que no sean juzgadas por los mismos delitos en Colombia.

Como tercer punto, Montealegre explicó que ambos países acordaron estrechar la colaboración bilateral para continuar analizando los testimonios de paramilitares extraditados a EE.UU., relacionados con el proceso de Justicia y Paz, para así avanzar en la verdadera reparación de las víctimas.

Estados Unidos también apoyó la propuesta colombiana de "impulsar conjuntamente un centro, una gran escuela de capacitación de fiscales y policial judicial en Colombia", de manera que eso contribuya a la "modernización de la fiscalía", dijo el funcionario colombiano.

El objetivo es que esa escuela "pueda convertirse en un gran centro de capacitación que pueda servirle a toda la región, a América Latina en general". Holder y Montealegre acordaron además realizar una reunión de fiscales generales de toda la región, para "fortalecer la lucha contra el crimen organizado", aunque no se precisó fecha.

Montealegre declinó comentar el caso en EE.UU. contra el general Mauricio Santoyo, que fue jefe de seguridad del expresidente Álvaro Uribe, por supuestos vínculos con el narcotráfico.

No obstante, señaló que en Colombia se ha iniciado una investigación preliminar para determinar "si hay lugar para un proceso de extinción de dominio de bienes".

Durante su visita a Washington, Montealegre también se reunió con líderes demócratas y republicanos de ambas Cámaras del Congreso de EE.UU., funcionarios de los departamentos de Estado y Justicia, y representantes de organizaciones no gubernamentales, entre ellas Human Rights Watch.