El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, defendió su gestión en un escándalo de sobornos en el que su ex jefe Joao Havelange recibió millones de dólares a cambio de contratos de mercadotecnia vinculados con los mundiales.

La FIFA publicó el miércoles el informe de un fiscal suizo que confirma la participación de Havelange en el escándalo de ISL. Blatter fue el secretario general de la FIFA por 17 años durante la presidencia del brasileño.

Cuando le preguntaron si Havelange recibió sobornos de la hoy desaparecida agencia de mercadotecnia ISL, Blatter indicó que los pagos de "comisiones" eran legales en Suiza en la década de los 1990.

"No pude haber sabido de un delito que ni siquiera era un (delito)", señaló Blatter en una sesión de preguntas y respuestas moderada por la FIFA y publicada en su página de internet. "En esa época, esos pagos incluso podían ser descontados de los impuestos como gastos de negocios. Hoy, eso sería castigado por la ley".

"No se puede juzgar el pasado con el criterio de ahora".

Blatter admitió que él es el alto dirigente de la FIFA identificado en el expediente como "P1", quien "también debió saber" que un pago de ISL a Havelange por un millón de francos suizos fue transferido por error a una cuenta de la FIFA.

Las preguntas a Blatter no aclararon su papel en los intentos de la FIFA para asegurar que no se realizara una pesquisa criminal sobre un posible enriquecimiento ilícito por parte de Havelange y el miembro del comité ejecutivo y líder del fútbol brasileño, Ricardo Teixeira.

El informe reveló que, en 2010, la FIFA pagó 2,5 millones de francos suizos (entonces 2,77 millones de dólares) como compensación para transar el caso de ISL, pero bajo la condición de que se cerraran los expedientes contra los dos dirigentes brasileños.

Teixeira, ex yerno de Havelange, recibió al menos 12,74 millones de francos suizos (ahora 13 millones de dólares) de parte de ISL entre 1992-97.

Los pagos depositados en cuentas vinculadas con Havelange y Teixeira totalizaron casi 22 millones de francos suizos entre 1992-2000, escribió el fiscal Thomas Hildbrand.

Teixeira renunció en marzo a la presidencia de la Confederación Brasileña de Fútbol y al comité organizador del Mundial de 2014. También cedió su puesto en el comité ejecutivo de la FIFA luego de ocuparlo durante 18 años, alegando motivos personales y de salud.

Havelange, quien renunció a su afiliación al Comité Olímpico Internacional el año pasado para evitar una suspensión por su vínculo con el caso ISL, sigue siendo presidente honorario de la FIFA.

Blatter, quien se convirtió en presidente de la FIFA en 1998, agregó que sólo la asamblea general puede retirarle la presidencia honoraria a Havelange, de 96 años.

"No tiene el poder para que obligarlo rendir cuentas", señaló.