Presuntos milicianos islamistas emboscaron el miércoles un camión que llevaba jornaleros de una plantación de caucho en el inestable sur de Filipinas, mataron a seis y dejaron a 22 heridos, después de una cruenta jornada en que ocho soldados fueron heridos, dijeron las autoridades.

El comandante del ejército de la Isla Basilan, bastión de los milicianos, responsabilizó a los rebeldes de Abu Sayyaf vinculados a grupo al-Qaida por la violencia que se produjo pese a los esfuerzos de las fuerzas filipinas entrenadas por Estados Unidos con el objeto de poner fin a décadas de ataques y secuestros por los extremistas en el país de mayoría católica.

El coronel Arthur Ang dijo que la emboscada estaba dirigida a los trabajadores de una plantación de caucho que se había negado a pagar el cupo que exigen los milicianos. Los jornaleros viajaban en un camión cuando fueron acribillados, muriendo cinco de ellos y un miliciano del gobierno. Otros 22 quedaron heridos.

Una milicia del gobierno, que presta seguridad a la plantación, repelió a los atacantes, dijo Ang.

La emboscada tuvo lugar un día después que ocho soldados fueron heridos cuando su convoy chocó con un explosivo de fabricación rústica en la misma área cerca del pueblo de Sumisip, dijo el vocero militar el teniente coronel Randolph Cabangbang.

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El periodista de Associated Press Hrvoje Hranjski contribuyó a este despacho.