El presidente estadounidense, Barack Obama, decidió hoy rebajar las restricciones a empresas que hagan negocios en Birmania "de forma responsable", al tiempo que advirtió de las consecuencias para aquellos que no apoyen el camino de reformas iniciado por Rangún.

"Hoy, Estados Unidos rebaja las restricciones para permitir a empresas estadounidenses que hagan negocios de forma responsable en Birmania", indicó Obama en un comunicado, en el que renovó su apoyo a las reformas para acabar con el aislamiento de Birmania.

"Rebajar las sanciones es una señal firme de nuestro apoyo a las reformas y proveerá de incentivos inmediatos a los reformadores y beneficios significativos al pueblo birmano", aseguró el presidente.

Las empresas estadounidenses están interesadas en que esta apertura alentada por las reformas democráticas iniciadas por el presidente birmano, Thein Sein, y que han devuelto la libertad a la líder opositora Aung San Suu Kyi, les permita iniciar inversiones en los sectores de gas y petróleo.

El presidente Obama recordó, no obstante, que "las reformas económicas aún siguen sin completar" y que Estados Unidos está preocupado por "la falta de transparencia en el ambiente inversor de Birmania y por el papel de los militares en la economía".

El 30 de marzo de 2011 la Junta Militar birmana traspasó el poder a un gobierno civil encabezado por Thein Sein, primer ministro en el régimen anterior.

Desde entonces, Estados Unido ha relajado progresivamente su postura con respecto a Rangún, con medidas como la reapertura de las relaciones diplomáticas.

Pese a que Suu Kyi ha alertado sobre las inversiones en empresas petroleras controladas por el Estado birmano, la medida anunciada hoy por Obama es el paso más importante hacia la inversión de empresas estadounidenses en Birmania.

No obstante, la Casa Blanca indicó que las entidades propiedad de las Fuerzas Armadas birmanas o el ministerio de Defensa no estarán incluidas en esta medida.

"Además, las compañías estadounidenses deberán informar si sus actividades están en línea con estándares corporativos internacionales", indica un comunicado.

El presidente también anunció una nueva orden ejecutiva que amplía el rol del Departamento del Tesoro para evitar que se beneficie a empresas que minen las reformas democráticas.

El Tesoro se encargará de sancionar a aquellas empresas o individuos que perjudiquen las reformas, estén implicados en abusos de derechos humanos, conflictos étnicos o comercio con Corea del Norte a través de Birmania.

Estados Unidos advierte de que será duro con los funcionarios o militares que sean corruptos o promuevan la desestabilización.