La Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó hoy una medida que anula la reforma sanitaria de 2010, en una iniciativa que no será respaldada, no obstante, por el Senado.

Tras más de cinco horas de debate en el pleno de la Cámara Baja, los legisladores aprobaron la medida republicana con 244 votos a favor y 185 en contra.

Se trata de la segunda vez en la sesión 112 del Legislativo -y 33 veces desde enero de 2011- que los republicanos de la Cámara Baja aprueban una medida que anula la reforma sanitaria.

Aunque esta iniciativa no tiene visos de prosperar en el Senado, sí ahonda las divisiones entre la oposición y la Casa Blanca.

La Casa Blanca ha dejado en claro que el presidente Barack Obama vetará la medida de anulación en el supuesto de que el Congreso (Cámara Baja y Senado) la envíe a su despacho.

Antes del voto definitivo, los legisladores derrotaron una moción demócrata para enmendar la medida de anulación de la reforma sanitaria, por 180 votos contra 248.

La reforma, que busca ampliar la cobertura médica universal y reducir los costos de salud, es considerada el mayor logro legislativo en política interna de Obama, pero los republicanos se oponen frontalmente a ella.

Durante el debate, los republicanos, al unísono, insistieron en que la reforma sanitaria de 2010 es una costosa intrusión del Gobierno federal que está agravando la situación económica del país.

El presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, afirmó que la reforma sanitaria no sólo no ha reducido los costos sanitarios, sino que "está empeorando nuestra economía, elevando los costos y dificultando las contrataciones de los pequeños negocios".

La objeción principal de los republicanos es que la reforma exige que la mayoría de los estadounidenses adquiera un seguro médico so pena del pago de una multa, que la oposición equipara a un "impuesto".

En ese sentido, el líder de la mayoría republicana en la Cámara Baja, Eric Cantor, dijo que Obama prometió que no elevaría los impuestos pero que precisamente esta reforma los incluye.

"Es una situación precaria para millones de estadounidenses. Estamos tratando de poner fin a la era de promesas incumplidas, al cuidado de salud controlado por Washington", afirmó Cantor.

Sin embargo, los demócratas, entre ellos el legislador tejano Al Green, aseguran que los republicanos sólo atacan, pero no presentan una alternativa para corregir los males del sistema de sanidad pública en EE.UU.

La reforma sanitaria, contenida en un documento de 2.700 páginas, prevé la ampliación de la cobertura médica a unos 30 de los cerca de 50 millones de personas que no tienen un plan médico.