El trompetista y percusionista Jerry González, uno de los exponentes mundiales del "latin jazz", ha asegurado que los músicos de jazz siempre han vivido en crisis económica y aunque quizás los artistas de pop y rock conozcan algo diferente, los "jazzistas" no.

El músico de raíces puertorriqueñas, que ofrece hoy un concierto en Gran Canaria y mañana otro en Tenerife, en el marco del festival internacional de jazz de Canarias, ha declarado en una entrevista a Efe que "siempre la buena música alimenta el alma" y, en medio de esta coyuntura económica, da "motivos y energía para seguir adelante".

"Uno siempre tiene que cuidar mucho lo que escucha", ha agregado el artista, que se siente "lleno de orgullo" por que lo consideren el padre del latin jazz, género musical que fusiona el jazz con otros ritmos procedentes de la rumba, flamenco, ritmos latinos, blues y ecos africanos.

Según explica, la rumba es un tipo de "ritmo latino" y los ecos africanos están presentes tanto en los ritmos latinos como en el blues y el jazz pues todos parten de la herencia de los esclavos africanos llevados al continente americano.

Sin embargo, sus influencias también proceden de Nueva York, ciudad en la que nació en 1949 y donde comenzó a tocar de forma profesional en la década de los sesenta.

En aquel momento, ha continuado, Nueva York ya había sido durante los años treinta, cuarenta y cincuenta el lugar de acogida y de tránsito habitual de casi todos los grandes de la música cubana como Mongo Santamaría, Chano Pozo, Armando Peraza, Mario Bauzá, Machito y Graciela, Arsenio Rondríguez y Chico O'Farrill.

Todos ellos colaboraron durante esas décadas con los grandes del jazz y del bebop, entre los que ha destacado a Dizzy Gillespiez, Cab Calloway, Benny Goodman, Chick Webb, Sam Wooding, Fletcher Henderson y Don Redman y Jerry González bebió de esa situación musical existente en Nueva York.

La variedad del jazz, que abarca desde el free-jazz escandinavo de Duke Ellington al latin jazz que hace él mismo, es lo que, a juicio de González, hace que el jazz guste a personas con gustos diversos.

La mezcla con otros ritmos, como el flamenco, es otro de los fuertes del jazz, ha explicado el trompetista, que considera que el flamenco es un sentimiento que comprende y una estructura que le permite improvisar.

Después de haber colaborado con artistas flamencos como Enrique Morente y Paco de Lucía, el músico ha añadido que en el flamenco, al igual que en el jazz, existe un acompañamiento o base y un solista -ya sea un cantaor o una trompeta- que improvisa.

Centrado ahora en su próximo trabajo, que se trata de un disco con Niño Josele tributo al pianista Bill Evans, González ha indicado que en estos momentos no le apetece hacer más colaboraciones si no tocar con sus grupos "Fort Apache Band", "El Comando de la Clave" y con su trío con Colina y Nirankar Khalsa.

Asimismo tiene en mente hacer homenajes a sus héroes musicales, entre los que se encuentran John Coltrane, Thelonius Monk, Yoruba Andabo, Los muñequitos de Matanzas y Jaco Pastorius, entre otros.

Entre sus proyectos de futuro también está sacar otro trabajo en primavera, un disco que acaba de grabar en directo en el Blue Note de Nueva York con su grupo Fort Apache, que lidera desde hace más de treinta años.