El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dialogará mañana con miembros de pandillas presos, en el inicio de una visita de dos días a El Salvador para conocer la "tregua" entre esos grupos, que ha permitido reducir de 14 a alrededor de cinco los homicidios diarios en el país.

Insulza visitará mañana el centro penal de La Esperanza, en Mariona, en la periferia norte de la ciudad, donde están recluidos centenares de pandilleros, indicó a Efe una fuente del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.

También sostendrá encuentros privados con el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, y con los ministro de Justicia y Seguridad Pública, David Munguía Payés, y de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez.

Insulza concluirá su visita el próximo viernes, cuando asistirá a un evento denominado "Acto humanitario por la paz y el cese de la violencia en El Salvador", que se celebrará en la Plaza Cívica, en el centro de San Salvador, señaló el Ministerio de Seguridad.

La OEA dijo en un comunicado el 9 de mayo pasado que el Gobierno salvadoreño invitó a Insulza a conocer la "tregua" entre las pandillas, que desde marzo ha disminuido el promedio diario de asesinatos de 14 a alrededor de cinco, según las autoridades locales.

El ministro Munguía Payés dijo a periodistas que Insulza "viene a conocer de cerca este proceso y a ver en qué puede ayudar", y destacó que su visita "es un respaldo" para la labor de las autoridades en el combate de la delincuencia.

A la OEA le "ha llamado mucho la atención cómo en este país hemos disminuido drásticamente los homicidios, no solamente con el accionar de la Policía, sino también con el trabajo que está haciendo la iglesia" en la mediación entre las pandillas, agregó.

Munguía Payés comentó que en la OEA "sí están creyendo en este proceso", a diferencia de "gente incrédula" que hay en El Salvador.

La "tregua" entre la Mara Salvatrucha y la Mara 18, las pandillas más violentas del país, comenzó el 8 de marzo, cuando sus cabecillas empezaron a ser trasladados de un penal de máxima seguridad a otros con menos restricciones.

El obispo castrense, Fabio Colindres, proclama que él medió entre los pandilleros para que pactaran la "tregua".

El Gobierno de El Salvador rechaza acusaciones de que en realidad negoció con las maras, y sostiene que se limitó a "facilitar" la mediación de la iglesia y que el traslado de los reos fue para que comunicaran los acuerdos a los demás pandilleros presos, no un privilegio.

Los homicidios sumaron al menos 1.562 en el primer semestre de este año, 552 menos que en el mismo período de 2011, cuando fueron 2.114, disminución que se debe principalmente a la "tregua" entre las pandillas y a la labor policial, según el Ministerio de Seguridad.