La presidenta Cristina Fernández se refirió el miércoles al ministro de Economía de España, Luis de Guindos, como "el pelado (calvo) ese", al criticar las recetas neoliberales que exige la Unión Europea al país ibérico para rescatar a sus debilitados bancos.

Fernández dijo en un acto oficial en la localidad de General Rodríguez, 50 kilómetros al oeste de Buenos Aires, que mientras desayunaba "se quedó con una tostada atragantada" al leer una nota sobre economía publicada en la portada de la edición latinoamericana del diario El País, en donde aparece una foto del funcionario español.

La nota en cuestión informaba que la Unión Europea impuso 32 condiciones al sistema financiero español para el rescate de las entidades financieras, junto con otras que implicarán mayores recortes fiscales, además de quitarle poderes a De Guindos para dárselos al Banco de España.

"Hoy me pegué un susto bárbaro a la mañana, la verdad. Recibo entre todos los diarios locales además, El País, de España, el más importante de la madre patria... Miren lo que era la tapa, la traje por si ustedes no la vieron: 'La UE pone bajo tutela a España'. Miren al pelado ese", dijo la mandataria al mostrar la foto del funcionario español ante la nutrida audiencia que la escuchaba.

Las palabras de Fernández fueron transmitidas por cadena nacional de radio y televisión, como suele ocurrir cuando la mandataria da discursos en actos oficiales. En este caso, la presidenta inauguró obras de una fábrica de maquinaria agrícola.

"Ahí está el pelado con el dedo señalando", dijo la presidenta sobre la foto de De Guindos. "Me trajo unos recuerdos que casi me amargan el desayuno... me hizo acordar épocas y políticas, fundamentalmente de intervención", dijo en referencia a las visitas que hacían los técnicos del Fondo Monetario Internacional a Argentina para supervisar las cuentas del país antes de la devastadora crisis económica de 2001.

Fernández cuestiona permanentemente las políticas de ajuste que exige Bruselas a los países miembros del bloque para hacer frente a la crisis y en ese sentido sostiene que en su mandato y el anterior de su fallecido marido Néstor Kirchner (2003-2007) se logró un alto crecimiento económico al dejar de lado las políticas neoliberales aplicadas en los años 90.