Un avión militar que cayó en una región donde opera la guerrilla y que estaba desaparecido fue encontrado estrellado el jueves y sus dos tripulantes perecieron, se informó oficialmente.

El comandante de la fuerza, general Tito Saúl Pinilla, confirmó a los reporteros el fallecimiento de los dos uniformados, pero dijo que aún carecen de una versión de porqué cayó el aparato, desaparecido desde la tarde del miércoles en una zona rural de Jambaló, en el departamento de Cauca y a unos 340 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Pinilla, que se encuentra en una base aérea en la ciudad de Cali, en el departamento de Valle del Cauca y vecino a Cauca, dijo que los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) llegaron primero a la zona del accidente y que, incluso, hicieron disparos cuando ya la nave estaba estrellada.

Un fotógrafo de la AP en el sitio de la caída vio que la nave quedó destruida en un solo sitio y no esparcida, en la ladera de una colina a unos ocho kilómetros de Jambaló.

Uno de los cuerpos está en manos de la comunidad indígena que está radicada en la zona, mientras que el otro cadáver sería entregado, presuntamente por la guerrilla, al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en la jornada, según la aviación.

La fuerza pública está próxima al sitio, pero el acceso se le dificultó por la presencia de minas terrestres, además de que temprano hubo mucha neblina, dijo Pinilla.

Desde una zona del noreste del país, el presidente Juan Manuel Santos aseguró en la jornada a periodistas que era improbable que los rebeldes hubieran derribado la nave. "No sabemos exactamente todavía qué fue lo que pasó, pero es muy improbable...que el avión haya sido derribado por la guerrilla porque ellos no tienen la capacidad de hacerlo", dijo Santos.

Temprano, el comandante de la aviación dijo a la AP que la hipótesis del impacto de balas u otro artefacto al Super Tucano por parte de la guerrilla era remota debido a la gran altura a la que volaba la nave, al menos 11.000 pies (unos 3,5 kilómetros).

El diseño del avión le permite volar a un máximo 25.000 pies (unos 7 kilómetros) y desplazarse hasta a unos 230 nudos de velocidad (unos 350 kilómetros por hora), dijo Pinilla.

Agregó que se trata del primer accidente sufrido por una de las 25 naves Super Tucano adquiridas por Colombia entre 2006 y 2007.

María Cristina Rivera, vocera del Comité Internacional de la Cruz Roja, dijo en diálogo telefónico que miembros de un grupo armado ilegal los contactaron la víspera y que el Comité se desplazaría el jueves a una zona y en un horario que no revelarían por seguridad para recibir a los tripulantes del avión accidentado. No confirmó si se trataba de los dos tripulantes o sólo uno de ellos y si estaban vivos o muertos.

Los tripulantes fueron identificados como el teniente Andrés Serrano, de 29 años y quien pilotaba la nave, y el suboficial técnico Oscar Castillo, de 38 años, dijo Pinilla.

La nave cumplía labores de apoyo a unidades del ejército en tierra ametrallando y lanzando luces de bengalas en la zona del norte del Cauca, donde había combates entre la fuerza pública y la guerrilla, agregó Pinilla. Desde el viernes pasado varias localidades del norte de Cauca han sufrido hostigamientos con ráfagas de fusiles y morteros artesanales por parte de los rebeldes.

En el pasado, rebeldes han disparado y hecho aterrizar avionetas civiles de reconocimiento antidrogas, por ejemplo, y tomado como secuestrados a sus ocupantes. Pero hasta ahora no se ha podido comprobar que grupos ilegales armados dispongan de equipos como misiles tierra-aire.