Los pobladores del distrito de Bambamarca marcharon hoy por sus principales calles en protesta contra el proyecto minero Conga, acatando el paro de 48 horas convocado en la región peruana de Cajamarca y a pesar del estado de excepción.

El Gobierno peruano declaró el estado de emergencia en las provincias de Cajamarca, Celendín y Hualgayoc hace una semana pero el presidente del Frente de Defensa de los Intereses de Cajamarca, Idelso Hernández, convocó a un paro de 48 horas en esta región para insistir en su negativa al proyecto Conga.

Según diversas organizaciones sociales de Cajamarca, el proyecto minero de 4.800 millones de dólares dañará irremediablemente sus cuencas y reservas de agua, motivo por el cual demandan su anulación.

La policía de Bambamarca, ubicada en la provincia de Hualgayoc, confirmó a Efe que la movilización estaba convocaba para recorrer las calles de esa localidad andina durante esta mañana.

No obstante, la atención en los mercados y el servicio de transporte público funcionaban con normalidad.

El dirigente de la zona del Tambo, en Bambamarca, Manuel Ramos, dijo al canal N que van a seguir manifestándose en defensa del agua.

Ramos advirtió al gobierno que si no levantan el estado de emergencia en esta provincia "no vamos a darles ni un vaso de agua ni un plato de comida" a los policías y militares destacados en esa región.

De otro lado, en Celendín, la Policía informó a Efe que el ambiente era de normalidad, con atención en los comercios y transporte público, pero sin clases en los colegios estatales.

De la misma forma, en la capital regional, Cajamarca, la Defensoría del Pueblo informó a Efe que las actividades transcurrían con normalidad durante la mañana y no estaba prevista ninguna marcha.

Sin embargo, los medios locales informaron que los estudiantes universitarios marcharán por las calles de la ciudad en las próximas horas para expresar su solidaridad con las protestas antimineras.

El sacerdote Gastón Garatea advirtió ayer que el paro de 48 horas podía afectar el acercamiento iniciado el lunes con el gobierno, teniéndolos como mediadores al arzobispo de Trujillo, Miguel Cabrejos, y a él mismo.

Ambos religiosos entregaron al presidente Ollanta Humala las demandas de las autoridades y líderes cajamarquinos, entre las cuales figura el nombramiento de representantes para iniciar un diálogo y una visita a las lagunas que la minera planea vaciar para extraer oro y cobre.