John Terry se defendió firmemente el martes en el banquillo de los acusados, al negar las sugerencias de los fiscales de que lanzó insultos racistas a un oponente negro como una reacción "instintiva" después de recibir burlas sobre su vida privada.

El capitán del Chelsea también se negó a pedir disculpas a Anton Ferdinand cuando compareció al estrado en el segundo día de su juicio por un presunto insulto racista contra el jugador del Queens Park Rangers en octubre, lo que llevó a que despojaran a Terry de la capitanía de la selección inglesa.

Terry y Ferdinand habían intercambiado insultos después de un controvertido penal en el derbi del oeste de Londres. A la estrella del Chelsea le echaron en cara un supuesto romance con la antigua novia de un ex compañero de selección.

"La verdad del asunto es que usted no es un racista ... usted usó un lenguaje racista ese día debido a que perdió el control y fue instintivo", sugirió el fiscal Duncan Penny a Terry. "Usted estaba harto de que la gente lo insultara sobre el asunto con su esposa".

Terry, sin embargo, respondió que "habían pasado casi dos años y lo había escuchado un millón de veces antes".

"Si iba a perder el control, lo habría hecho mucho antes", afirmó el veterano defensor.

El supuesto romance llevó a que el entonces seleccionador Fabio Capello le quitara a Terry la capitanía de Inglaterra antes de la Copa del Mundo de 2010. Capello después le devolvió la cinta de capitán a Terry, pero renunció en febrero, cuando la Asociación de Fútbol inglesa despojó del brazalete al defensor, en contra de la voluntad del técnico italiano.

En la Corte de Magistrados de Westminster Terry apenas se asemejaba a la figura dominante que se vio hace apenas dos semanas en la cancha durante la Eurocopa, en la que sus órdenes se escuchaban desde el corazón de la defensa de Inglaterra.

La voz de Terry se redujo a casi un susurro el martes. El jugador del Chelsea permanecía con las manos cruzadas mientras Penny lo interrogaba y en las pantallas del tribunal se repetían secuencias de video del incidente.

Terry negó la sugerencia de Penny de que estaba furioso debido a que el Chelsea perdía sorprendentemente 1-0 ante el QPR en Loftus Road.

Terry fue interrogado acerca de si en algún momento había considerado pedirle disculpas a Ferdinand.

"¿Por qué debería pedir perdón a Anton cuando él fue quien me acusó?" respondió Terry. "Lo que dije fue en respuesta a lo que Anton me dijo".

Terry dijo a la corte que repitió un término ofensivo a Ferdinand durante el enfrentamiento porque creía que el jugador del QPR lo estaba acusando de haberlo utilizado antes.

El capitán del Chelsea encara una multa máxima de 2.500 libras (3.900 dólares) si se convierte en el primer futbolista de primera división en Inglaterra que es hallado culpable de incurrir en racismo durante un partido.

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Rob Harris está en Twitter como http://twitter.com/RobHarris