El canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, dijo que el Gobierno de su país sigue con serenidad y firmeza la reunión en la que el Consejo Permanente de la OEA volverá hoy a estudiar la crisis política en Paraguay.

Aguardamos "con confianza, hay que tener confianza y fe, no nos queda de otra", señaló hoy el ministro, quien aseguró que el Gobierno de Federico Franco no va a "retroceder en la defensa de los derechos de Paraguay".

"Nos avala la convicción de que tenemos la razón, nos avala una historia que nos obliga a eso y finalmente la convicción de que a la larga, ojalá sea a la corta, la verdad se impone", dijo Fernández Estigarribia en declaraciones a la radio asuncena Primero de Marzo.

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) se reúne hoy con carácter extraordinario para escuchar el informe de la misión que, encabezada por el secretario general José Miguel Insulza, estuvo en Paraguay la semana pasada para conocer sobre el terreno la situación tras la destitución de Fernando Lugo y la asunción como presidente de Federico Franco.

La sesión, de la que pueden surgir medidas contra Paraguay, que ha sido suspendido de la Unasur y el Mercosur debido a la forma en que se llevó a cabo el proceso de destitución de Lugo, retransmitirá en vivo a través de la Televisión Pública y Radio Nacional, según anunció el Gobierno de Franco.

La de hoy será la tercera sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA sobre la situación en Paraguay en menos de tres semanas. En las dos anteriores no hubo consenso sobre cómo encarar el cambio en la Presidencia paraguaya.

El informe de la misión liderada por Insulza, que concluyó el pasado día 3 una visita de dos días a Paraguay, servirá como base para que los embajadores estudien los antecedentes en el país y traten de asumir una postura común ante el nuevo Gobierno de Federico Franco, que asumió el 22 de junio.

El abanico de posibles medidas va desde un estudio del proceso en el "juicio político" que acabó con la Presidencia de Lugo y una progresiva apertura al reconocimiento del nuevo Ejecutivo de Franco hasta la posible expulsión de Paraguay del organismo, tal y como ocurrió con Honduras tras el golpe de Estado de 2009.

"Hay muchos países que están viendo con otra perspectiva y a veces hay que ir encontrando el camino que lleve a la solución y ese camino solamente se va a encontrar con moderación, optimismo, serenidad, utilizando los argumentos jurídicos y políticos", señaló el canciller paraguayo.

No obstante, reconoció "que pueden influir ciertos factores, ciertos países poderosos" y depositó toda su confianza en el representante de Paraguay ante la OEA, el embajador Bernardino Saguier Caballero.

"La instrucción a nuestro embajador es defendernos con serenidad y altura, está convencido de que tenemos la razón", añadió.