El presidente de EE.UU., Barack Obama, conmemoró hoy el 17 aniversario del genocidio de más de 8.000 personas en Srebrenica, y elogió que sus responsables ahora rindan cuentas en los tribunales.

El poblado bosnio de Srebrenica, escenario del genocidio de "más de 8.000 hombres y niños inocentes (...) estará para siempre asociado con uno de los actos más oscuros del siglo veinte", dijo Obama en un comunicado emitido por la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense consideró que las víctimas de la masacre finalmente logran cierta cuota de "justicia" en los tribunales de La Haya y Bosnia y Herzegovina ya que sus responsables, incluyendo Ratko Mladic y Radovan Karadzic, "ahora rinden cuentas por sus acciones".

La matanza ocurrió el 11 de julio de 1995, cuando las tropas serbobosnias del general Ratko Mladic conquistaron el enclave -entonces zona protegida de la ONU- pocos meses antes del fin de una guerra civil que enfrentó durante tres años y medio en Bosnia a musulmanes, serbios y croatas.

Se calcula que alrededor de unos 8.000 varones musulmanes fueron asesinados cuando las tropas serbobosnias tomaron Srebrenica, en una matanza que las instituciones judiciales internacionales calificaron de "genocidio".

Obama dijo que el futuro de Srebrenica y de Bosnia y Herzegovina no quedará anclado a su "reciente y dolorosa historia", y aseguró que EE.UU. rechaza cualquier esfuerzo por "distorsionar el alcance de esta atrocidad, racionalizar sus motivaciones, culpar a las víctimas, y negar el hecho indiscutible de que fue un genocidio".

"Todos deseamos la continua reconciliación y coexistencia pacífica para el pueblo de Bosnia y Herzegovina y los Balcanes, porque lograr eso sería (muestra de) el máximo repudio del mal que comenzó las guerras" en la región y que condujo al genocidio en Srebrenica, afirmó Obama.