Mineros del carbón convergieron el martes en Madrid para participar en diversas protestas tras una marcha de casi tres semanas bajo un sol abrasador desde sus fuentes de trabajo bajo tierra, donde a duras penas ganan para sobrevivir.

Dos columnas de los mineros se encontraron en la noche en un poblado en las afueras de la capital española. Los inconformes recorrieron calles importantes hacia el centro de la ciudad, con destino a la Puerta del Sol, la plaza más emblemática de la capital española.

En 2011, manifestantes jóvenes desafiaron al gobierno y acamparon en la Puerta del Sol en protesta por los recortes derivados de la austeridad a causa de la crisis financiera en España y otros países de Europa.

Los mineros, furiosos por los grandes recortes a los subsidios gubernamentales a su sector, llevaban puestos sus cascos con lámparas encendidas como hacen para iluminarse cuando trabajan bajo tierra. Se les sumaron miles de simpatizantes en la capital.

Algunas personas encendieron fogatas en pasos a desnivel y desplegaron pancartas en las que se comparaba las dificultades por las que atraviesan los mineros de España con los apremios cada vez mayores de la clase trabajadora del país, a la que asuelan los impuestos altos y nuevas disposiciones que facilitan los despidos así como los recortes a la educación y la atención nacional de salud.

Un grupo de unos 160 mineros emprendió su marcha desde las provincias norteñas de Asturias y León, ubicadas a unos 400 kilómetros (250 millas) de distancia, mientras que otros 40 recorrieron un tramo casi tan largo desde Aragón en el noreste.

Está prevista para el miércoles una concentración mucho mayor de mineros y sus partidarios que viajaron a Madrid en cientos de autobuses.

Los obreros se oponen a un recorte del 63% en los subsidios a las compañías mineras, las cuales intentan conservar una participación en el mercado energético español frente a la competencia de las plantas generadoras de electricidad propulsadas por gas, las fuentes de energía renovable y el carbón importado más barato.

Los mineros de carbón ganan un promedio de 1.200 euros por mes, dijo Conchi Alonso, una portavoz de la UGT, y agregó que la minería del carbón tiende a desaparecer. Actualmente hay entre 8.000 y 9.000 mineros del carbón en toda España, cuando hace veinte años había casi 30.000 en Asturias solamente.

Además de la reducción en los subsidios a las empresas carboníferas, el nuevo gobierno conservador que asumió las riendas del país en diciembre ha aplicado recortes en los programas para que los mineros aprendan nuevas profesiones y en las partidas para las escuelas de sus hijos en las regiones generalmente pobres donde viven.

Alonso dijo que la marcha desde el norte a partir del 22 de junio le ha resultado inolvidable, gracias a la solidaridad de las personas a lo largo del camino que les han dado alimentos, agua, alojamiento y apoyo. Alonso ha estado con los mineros todo el tiempo.

"Ha sido una experiencia única", afirmó. "Es conmovedor ver cómo la gente se ayuda mutuamente".

Antes de partir a Madrid, los mineros chocaron con la policía en León.

Los trabajadores usaron cohetes caseros y hondas contra la policía y bloquearon una carretera y una vía ferroviaria en el pueblo de Cinera el 19 de junio. En un momento dado, unos 80 policías que disparaban balas de goma fueron repelidos por cientos de mineros.

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Emilio Morenatti contribuyó desde Madrid a este despacho.