La ONU alertó hoy de que los militares rebeldes pertenecientes al M23, que operan en el este de la República Democrática del Congo (RDC), reciben ayuda de los países vecinos en cuestiones como el suministro de armamento, y defendió que hace "todo lo posible" para proteger a los civiles.

"La misión de la ONU en la RDC (Monusco) está preocupada ante las continuas informaciones que indican que los rebeldes del M23 reciben ayuda exterior y están bien entrenados, armados y equipados", dijo ante la prensa el portavoz de Naciones Unidas, Martin Nesirky.

Nesirky transmitió así en la sede central de la ONU la "preocupación" que sienten los responsables de la Monusco, dirigida por Roger Meece, sobre la situación actual que atraviesa el país, y lanzó un claro mensaje: "Es vital que la violencia llegue a su fin inmediatamente", aseguró.

"La misión de la ONU en la RDC (Monusco) hace todo lo posible, en coordinación con el Ejército congoleño, para proteger a los civiles y trabaja con sus socios humanitarios para apoyar sus esfuerzos para llegar a las poblaciones más vulnerables", agregó el portavoz.

Denunció además "el reciente deterioro de la situación humanitaria y de la seguridad en el este" de la RDC, donde se centran los constantes enfrentamientos entre el Ejército y rebeldes del M23, fieles al amotinado exgeneral Bosco Ntaganda, buscado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra.

Nesirky detalló que Meece tiene previsto informar de esas preocupaciones este martes, por videoconferencia y en una sesión a puerta cerrada, a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.

En ese informe, el jefe de la Monusco detallará los últimos acontecimientos sobre el terreno, donde el M23 ocupó varias ciudades de la convulsa provincia oriental de Kivu del Norte, aunque ahora se han retirado "de algunas áreas", dijo el portavoz de la ONU.

En los últimos días, más de 16.500 refugiados de la RDC han cruzado la frontera con la vecina Uganda, después de los nuevos enfrentamientos en el este del país, según informó Cruz Roja Internacional.

En la actualidad, la zona oriental de la RDC vive constantes enfrentamientos entre el Ejército y los seguidores de Ntaganda que formaban parte de las Fuerzas Armadas pero que se levantaron hace meses para protestar por la pérdida de poder impuesta por el Gobierno de la RDC a su líder.

Ntaganda, que cuenta con un amplio historial de motines, se integró hace dos años en el Ejército de la RDC al contribuir a la pacificación de Kivu del Norte tras ayudar a la detención, en 2009, de Laurent Nkunda, exseñor de la guerra y antiguo general del Ejército local.

La RDC está inmersa aún en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), que implicó a varios países africanos.