Unos 300 indígenas se dirigieron a las montañas en busca de las FARC, luego que jefes de sus comunidades, tras alegar cansancio con el conflicto armado, decidieron buscar contactos con la guerrilla y el gobierno para pedir que tanto los rebeldes como la fuerza pública abandonen sus territorios.

Los indígenas de la etnia Nasa partieron caminando la víspera, armados sólo con sus bastones de madera, en busca de miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, en las colinas de Toribío, en el departamento de Cauca y a unos 320 kilómetros al suroeste de Bogotá.

En esa región, desde el viernes y hasta el domingo, se presentaron hostigamiento armados rebeldes que dejaron al menos seis heridos.

Esa comisión que salió de Toribío "todavía no han regresado, quizá al mediodía y si no se logra el contacto, se mandará a otra para decirles que ya no más...ya estamos 'mamaos' (cansados) que nos golpee uno y otros" actores del conflicto, dijo a su turno James Yatacué, presidente de la Asociación de Cabildos del Norte del Cauca (ACIN).

La ACIN agrupa a unos 115.000 nasas que habitan ocho municipios del norte de ese departamento, incluyendo Toribío, considerado una región clave para los distintos grupos armados ilegales porque sirve de paso a por lo menos otros tres departamentos vecinos.

Las demandas no son las primeras que hagan indígenas colombianos, pero sí las más recientes en que sus exigencias los lleven a contactar a miembros de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), indicó en diálogo telefónico Luis Evelis Andrade, presidente de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC).

Si los dos bandos atienden o no los reclamos pacíficos de los indígenas es otro asunto porque tradicionalmente el gobierno colombiano ha descartado la posibilidad de que se establezcan diálogos regionales para detener acciones bélicas en una zona, mientras jefes de la guerrilla han tenido posiciones diversas, en ocasiones a favor y otras rechazándolos.

La ONIC, que agrupa a representaciones de las 102 distintas etnias del país que suman al menos 1,3 millones de personas en este país de alrededor de 46 millones de habitantes.

A la vez, dijo el vocero de la Acin en entrevista telefónica, la comunidad de Toribío, tanto indígenas como habitantes del poblado, retiraron la víspera decenas de sacos de arena que la policía había colocado en algunas calles para repelar y protegerse del ataque guerrillero. Pero la trinchera y sacos frente a la estación policial, donde están al menos 70 uniformados, se dejaron para evitar problemas con las autoridades, aseguró Yatacué. Toribío tiene unos 35.000 habitantes, más de 90% de ellos de origen nasa, según José Miguel Correa, secretario de gobierno del municipio.

La aspiración de la comunidad nasa es que tanto la fuerza pública se retire de Toribió y los otros municipios, como que la guerrilla abandone sus campamentos en la región, dijo el presidente de la Acin.

¿Y si no lo hacen?. "Insistiremos", replicó Yatacué al asegurar que su lucha es pacífica y no la dejarán hasta lograr su cometido. Destacó que los repetidos ataques guerrilleros en el norte del Cauca, y que en julio del año pasado dejaron dos civiles y un policía muerto en Toribío, se deben no sólo a su posición geográfico estratégica, sino a que además son una rica región en minerales como oro, y cuya explotación clandestina se ha convertido en la más reciente fuente de financiamiento de distintos grupos armados ilegales.

Esa postura de que tanto la fuerza pública como los rebeldes abandonen la zona será la que expongan al presidente Juan Manuel Santos el miércoles, cuando esperan al mandatario en Toribío, dijo Yatacué.

El comandante de la policía de Cauca, coronel Ricardo Alarcón, indicó en la jornada que será el alto gobierno quién decida qué hacer frente a las peticiones indígenas.

Pero en cuanto a un eventual retiro policial de la zona, el oficial lo descartó porque "no hay sitios vedados para el Estado" y para sus fuerzas del orden, según indicó en diálogo telefónico.

De acuerdo con Evelis, presidente de la ONIC, el año pasado murieron al menos 122 indígenas en distintos hechos asociado al conflicto en diversos puntos del país y en lo que va del 2012 llevan un registro de al menos 35 indígenas asesinados.