El expresidente de Barclays, Marcus Agius, declarará hoy ante la comisión del Tesoro de la Cámara de los Comunes británica sobre la manipulación del Libor -tipo de interés interbancario fijado en Londres-, por la que fue multado el banco.

Agius, que dimitió a raíz del escándalo, contestará a partir de las 9 horas GMT a las preguntas de los diputados para esclarecer hasta qué punto la directiva de la entidad conocía estas prácticas fraudulentas.

Barclays fue multado el 27 de junio por los reguladores británico y estadounidense con 290 millones de libras (360 millones de euros) por manipular el Libor y su equivalente europeo, el Euribor, entre 2005 y 2009, para su beneficio económico o para dar una imagen de solvencia económica durante la crisis crediticia.

El estallido del escándalo provocó la dimisión del consejero delegado, Bob Diamond, y el jefe de operaciones, Jerry de Missier, así como la de Agius, quien sin embargo se quedará unos meses para supervisar la selección de los nuevos directivos.

Ayer compareció ante esta misma comisión el subgobernador del Banco de Inglaterra, Paul Tucker, al que Barclays había implicado en el caso al revelar una conversación telefónica que Tucker mantuvo el 29 de octubre de 2008 con Diamond sobre la tasa interbancaria fijada diariamente en Londres.

De esa conversación, que sucedió en plena crisis crediticia, parecía desprenderse que el banco emisor, a instancias de miembros no identificados del Gobierno, había invitado a Barclays a rebajar sus estimaciones para el Libor dado que las que estaba presentando eran muy altas y ello podía indicar debilidad financiera del banco.

El Libor -tipo de interés al que se prestan los bancos entre sí- es de referencia mundial y se calcula a diario en Londres con las estimaciones de varias entidades sobre lo que les costaría pedir dinero prestado a sus competidores.

Una estimación alta indica que a ese banco le cuesta más que le presten (de ahí el interés más alto), lo que sugiere mayor debilidad financiera.

Tucker negó ayer tajantemente que el Banco de Inglaterra o el Gobierno condonaran la manipulación del Libor y aseguró que esa conversación con Diamond se había malinterpretado.

La aparente implicación de miembros del Ejecutivo de la época (laborista) en ese episodio habían llevado al ministro de Economía, el conservador George Osborne, a acusar directamente al portavoz de esa cartera en la oposición, Ed Balls -antiguo secretario del Tesoro-, de haber manipulado el Libor.

El Partido Laborista, así como algunos diputados conservadores, pidieron hoy a Osborne que se disculpe públicamente ante Balls, con quien la semana pasada tuvo una encendida confrontación en el Parlamento.

A raíz del escándalo del Libor, por el que están siendo investigados otros bancos británicos y extranjeros, el primer ministro, David Cameron, ha puesto en marcha una investigación parlamentaria para examinar la conducta del sector bancario y otra más técnica para revisar el método de cálculo de la tasa.