La Legislatura de Ecuador debate actualmente un acuerdo comercial con Irán impulsado por el Gobierno del presidente Rafael Correa, pese a las sanciones internacionales contra el país persa, según una copia del proyecto de ley obtenida por Efe.

El convenio tiene como meta "reforzar y desarrollar los vínculos" económicos entre ambas naciones mediante la aplicación de beneficios arancelarios y la cooperación en "sectores prioritarios", según el texto, que Correa envió a la Asamblea Nacional en mayo.

Actualmente se debate en la Comisión de Soberanía, donde algunos miembros de la oposición han puesto el grito en el cielo.

Para César Montúfar, de Concertación Nacional Democrática, la aplicación del convenio podría acarrear incluso sanciones internacionales contra Ecuador.

Le preocupa en particular una cláusula que dice que los pagos de las transacciones comerciales se harán de acuerdo con las prácticas internacionales, "a menos que los bancos centrales de las Partes Contratantes acuerden algo en contrario", según el texto.

"El Gobierno ecuatoriano está poniendo en riesgo el sistema financiero y la estabilidad económica del Ecuador al prestar el Banco Central como la institución que realice los acuerdos con bancos iraníes para viabilizar el comercio entre los dos países", dijo a Efe Montúfar.

El asambleísta cree que esta disposición abre la puerta para "triangulaciones financieras sin transparencia" que posibiliten los pagos.

EFE solicitó una entrevista con el presidente de la Comisión de Soberanía, Fernando Bustamante, del movimiento oficialista Alianza País, la cual está pendiente.

Estados Unidos, Europa, Japón y otros países mantienen una larga lista de sanciones comerciales y financieras contra Irán, pues creen que el verdadero fin de su programa nuclear es fabricar bombas atómicas, algo que Teherán niega.

Entre esas medidas están, por ejemplo, la eliminación de ciertos bancos iraníes, incluido el Banco Central, del sistema SWIFT, lo que les impide recibir o hacer transferencias internacionales de forma directa.

Además, Estados Unidos y Europa han bloqueado activos del Banco Central y Washington también sanciona a entidades extranjeras que hagan negocios en el sector petrolero iraní.

Junto con el presidente venezolano, Hugo Chávez, Correa es uno de los pocos líderes del mundo que se opone a los esfuerzos para aislar a Irán.

En enero el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, visitó Quito y Caracas, y Correa le expresó su deseo de profundizar las relaciones entre los dos países.

"Irán puede contar con el total respaldo y apoyo de Ecuador para que se sepa la verdad", declaró entonces el mandatario.

En 2011 Ecuador exportó a Irán bienes por un valor que rozó los 1,2 millones de dólares y sus importaciones sumaron 284.000 dólares, según datos de su Banco Central.

El acuerdo comercial que analiza la Legislatura, donde los aliados de Correa conforman la mayor bancada, fue suscrito en abril de 2011 y recibió el visto bueno de la Corte Constitucional antes de llegar a la Asamblea Nacional.

Al mismo tiempo, la compañía estatal Petroecuador prevé colaborar con el sector petrolero iraní.

Su gerente, Marco Calvopiña, dijo en abril que la empresa espera entrar en un consorcio que explota el campo petrolero Dobokubi, en Venezuela, actualmente en manos de PDVSA y la empresa iraní Petropars.

Además, también informó del interés "inicial" de Irán en participar en la construcción de la Refinería del Pacífico, en la costa ecuatoriana, un proyecto que costará 12.000 millones de dólares y en el que PDVSA es socio minoritario.