Decenas de milicianos islámicos dispararon sus fusiles al aire el martes para festejar el regreso de un miembro de la selección palestina de fútbol que fue liberado por Israel luego de permanecer tres años detenido sin cargos formales.

El jugador, Mahmud Sarsak, de 25 años, se puso en huelga de hambre durante más de 90 días para presionar por su liberación, con lo que ganó el apoyo de organizaciones deportivas internacionales.

Israel acusó a Sarsak de participar activamente en el violento grupo Yihad Islámica, una acusación que él negó durante su detención.

Sin embargo, en la ceremonia de bienvenida en Ciudad de Gaza el martes estuvieron presentes altos funcionarios de la Yihad Islámica. Uno de los líderes del grupo, Nafez Azzam, elogió al jugador de fútbol como "uno de nuestros miembros nobles".

Más tarde el martes, cuando el jugador estaba por reunirse con su familia en el campamento de refugiados de Rafa, decenas de hombres armados de la Yihad Islámica dispararon al aire desde sus vehículos todo terreno y motocicletas. Las mujeres agitaban banderas negras de la Yihad Islámica desde viviendas cercanas y las calles estaban decoradas con fotos enormes del jugador.

Después de que salió de su coche, Sarsak fue levantado en hombros. Familiares y amigos lo besaron y abrazaron.

Durante su ayuno voluntario, el deportista perdió casi la mitad de su peso normal. Terminó la protesta el mes pasado como parte de un acuerdo para que se le concediera la libertad. Sarsak fue puesto en libertad el martes temprano de un hospital en una prisión israelí, dijo Sivan Weizman, vocera de la oficina de prisiones.

Sarsak fue detenido en julio de 2009 en un cruce entre su natal Gaza e Israel, mientras se dirigía a Cisjordania para un partido de fútbol. El servicio de seguridad israelí Shin Bet afirmó que Sarsak alguna vez colocó una bomba que hirió a un soldado israelí, pero dijo que no tenía pruebas suficientes para un juicio. Como resultado, Sarsak estuvo preso sin cargos.