Cuatro personas sufrieron lesiones menores, golpes y moretones pero nadie fue corneado el martes en el cuarto día de la corrida de los toros de lidia en la fiesta anual de san fermines en Pamplona.

Un hospital local dijo que los temerarios participantes en la corrida sufrieron heridas en la cabeza, en las piernas o el brazo en la relativa limpia carrera y rápida por las callejuelas del sector antiguo de la ciudad. Ninguno estaba herido de gravedad.

Los seis toros de 620 kilogramos (1.360 libras) de peso se mantuvieron en manada por gran parte de la corrida, lo cual fue buenos porque un toro aislado se desorienta y arremete contra la gente.

Otros cuatro toros quedan en el festival más famoso del verano en España. Tres personas, una estadounidense y dos británicos, fueron corneados en la carrera del lunes, pero ninguno de gravedad.

El festival de San Fermín, que se hizo famoso en todo el mundo por la novela "The Sun Also Rises" (Fiesta) de Ernest Hemingway, publicada en 1926.

El martes es el tercer aniversario de la última muerte ocurrida en los sanfermines, de un joven madrileño, Daniel Jimeno, que fue corneado en el cuello cuando trataba de deslizarse debajo de una valla de pies para escapar del toro. Casi lo logra.

Su padres, Juan Antonio Jimeno, colocó una corona de flores cubierta con un pañuelo rojo, la prenda que más simboliza a los corredores de San Fermín, en el mismo lugar donde murió su hijo en el 2009. Fue la 15ta muerte ocurrida en el festival desde que comenzó en 1924.