El capitán del crucero naufragado Costa Concordia estaba hablando por teléfono justo antes de que el navío chocara contra un arrecife cercano a una isla italiana y zozobrara, matando a 32 personas, reveló el martes el propio capitán en una entrevista por televisión.

Francesco Schettino describió el choque al canal de televisión italiano Canale 5 como un "accidente banal" en el que el "destino" tuvo un papel.

La semana pasada, un juez italiano levantó la orden de arresto domiciliario a Schettino, pero dijo que el capitán no debe salir de su poblado natal cercano a Nápoles durante la investigación penal en la que se le acusa de homicidio, causar un naufragio y abandonar el crucero mientras muchos pasajeros y tripulación continuaban a bordo.

En el accidente de la noche del 13 de enero, el agua empezó a entrar al Concordia y el barco escoró, por lo que algunas de las 4.200 personas a bordo se lanzaron al agua para nadar hacia la cercana isla Giglio.

Los fiscales han señalado que el Concordia pasó demasiado cerca de la isla en un ardid publicitario y que poco antes de que el crucero chocara contra el arrecife, Schettino conversaba por teléfono con un capitán retirado que se encontraba en la isla.

"Me culpo a mí mismo por haber estado distraído", dijo Schettino cuando se le preguntó sobre la llamada telefónica.

Durante la entrevista del martes, Schettino parecía que intentaba reducir su papel en el accidente al insistir que otro oficial, y no él, estaba al mando del barco al momento en que golpeó al arrecife.

"En ese momento, subí al puente. Ordené que la navegación pasara a manual y yo no tenía el mando. La navegación estaba siendo comandada por un oficial (de menor rango)", dijo Schettino.

"Este es accidente banal en el que el destino halló espacio justo entre la interacción entre seres humanos", agregó Schettino, refiriéndose aparentemente a los otros oficiales sobre el puente de mando implicados en la maniobra.

Dijo que, para un capitán, "no hay dolor comparable" al de perder un barco. Sin embargo, dijo, "es mucho menos" doloroso que perder a un hijo, en referencia a una niña italiana que murió en el accidente.