La agencia estadounidense antidopaje suspendió de por vida a tres colaboradores de los equipos con los que Lance Armstrong ganó el Tour de Francia.

El español Luis García del Moral era un médico del equipo; Michele Ferrari fue un asesor médico; y José "Pepe" Martí era un preparador físico. Todos trabajaron con el equipo U.S. Postal Service y fueron acusados por la agencia estadounidense de participar en un amplio programa de dopaje en esos equipos.

Armstrong también fue acusado y se declaró inocente. El siete veces ganador del Tour quiere que un juez federal impida que avance del caso de la agencia en su contra y espera volver a presentar una demanda en cuestión de días. Un portavoz de Armstrong no quiso hacer comentarios inmediatos sobre las suspensiones que la agencia reveló el martes.

Bajo las reglas de la USADA, como se conoce la agencia por sus siglas en inglés, Moral, Martí y Ferrari tenían plazo hasta el lunes para impugnar las acusaciones y solicitar un arbitraje o pedir una prórroga de cinco días. Si no respondían, la agencia podía imponer sanciones.

Aunque ninguno vive en Estados Unidos, la USADA dijo que la prohibición les impide participar en cualquier deporte que se encuentre bajo el código de la Agencia Mundial Antidopaje.

"Los demandados optaron por no desperdiciar recursos al seguir adelante con el proceso de arbitraje, que sólo pondría de manifiesto lo que ellos ya saben que es la verdad sobre sus actividades de dopaje", dijo Travis Tygart, director ejecutivo de la USADA.

Armstrong obtuvo sus cinco días de extensión mientras presenta su caso en la corte. USADA indicó que el ex director del equipo de Armstrong, Johan Bruyneel, quien también fue acusado, dijo a la agencia que pedirá el arbitraje en el caso.

La agencia presentó los cargos contra Armstrong y los demás en junio, cuando habló de una enorme operación de dopaje en los equipos de Armstrong cuando el ciclista texano ganó el Tour de Francia entre 1999 y 2005.

Moral, quien vive en España, fue el médico del equipo desde 1999 hasta 2003. De acuerdo con la agencia, ayudó a los ciclistas a utilizar técnicas prohibidas de transfusión de sangre para ayudar a aumentar la resistencia. También los ayudó a usar sustancias dopantes prohibidas como EPO y esteroides.

"Suspender de forma permanente del deporte a estos individuos es una poderosa declaración que protege de su influencia a la generación de atletas actual y a la siguiente, y preserva la integridad de la competencia en el futuro", dijo Tygart.