Cuán acertada es la máxima que dice que las "carreras no se acaban hasta que baja la bandera de cuadros", pues en el circuito alemán de Sachsenring la fortuna quiso devolverle a Jorge Lorenzo lo que una semana antes le había quitado en Assen (Holanda).

Una caída entonces, por la colisión con Álvaro Bautista (Honda RC 213 V), dejó a Jorge Lorenzo sin puntuar y aquí, en Sachsenring, sabedor de que los pilotos de Honda eran inalcanzables para él, hicieron que al campeón del mundo de MotoGP en 2010 le bastase con la tercera posición, pero la fortuna le quiso sonreír con la caída en la última vuelta de quien había llegado a Alemania líder del mundial, el australiano Casey Stoner.

Lorenzo no podía con los pilotos de Honda y él lo sabía, con el añadido de que su maltrecho tobillo derecho le impedía rendir al máximo, por lo que salió lo mejor que pudo, espero el momento y consolidó la tercera posición como el mejor resultado que podía obtener, mientras sus rivales se escapaban camino de la lucha por el triunfo en Alemania.

Y una vez más esta pista quiso ser talismán para Dani Pedrosa, que hasta la fecha no había logrado ni una sola victoria en la presente temporada y vino a obtenerla en uno de los circuitos que mejor se le da y en el que ahora encadena tres triunfos consecutivos en los tres últimos años.

Pedrosa no falló a su estilo. Salió bien pero poco después le adelantó su compañero de equipo, Casey Stoner, al que dejó hacer pensando que en la segunda mitad de carrera podría cambiar el ritmo y superarlo para marcharse en solitario.

Así fue como a doce vueltas del final tomó la iniciativa, superó a Stoner y marcó su propio ritmo, que le llevó a hacer la vuelta rápida de carrera en el último giro, quizás para evitar que le superase el australiano, pero éste cometió un error a dos curvas del final y se fue al suelo sin coger un sólo punto. Le acababa de devolver el "favor" a Jorge Lorenzo.

Las cosas vuelven a estar más o menos como estaban. Lorenzo líder con veinte puntos, ahora sobre Pedrosa, con Stoner tercero.

Tampoco falló Marc Márquez, que tiene en esta pista una de sus favoritas y ya ha ganado en 125 c.c. en 2010, en Moto2 en 2011 y ayer repitió por tercera vez consecutiva pero, lo que es más importante, con su triunfo aumentó la ventaja en la clasificación provisional del mundial al fallar el italiano Andrea Iannone (Speed UP), que se fue al suelo y remontar sólo hasta la cuarta plaza su más directo rival, el también español Pol Espargaró.

Todo se alió con Márquez, pero la verdad es que Pol Espargaró hizo una gran carrera, seria y sin fallos que, de no haber sido por el "desastre" de los entrenamientos le hubiese permitido luchar nuevamente por la victoria.

El que sí falló fue Maverick Viñales. Desastroso en entrenamientos todos pensaron que podría protagonizar una gran remontada, como Pol Espargaró, pero nada de eso.

Viñales acabó decimoséptimo, sin coger un solo punto y ahora es líder del campeonato del mundo el alemán Sandro Cortese (KTM), quien ganó "en casa" tras plantear una carrera muy seria y esperar el momento oportuno para atacar y ganar.

Juan Antonio Lladós