La fiscal que investiga una presunta reunión entre el canciller venezolano Nicolás Maduro y la cúpula militar de Paraguay en momentos en que el Senado votaba la destitución de Fernando Lugo de la presidencia, citará a declarar a los jefes castrenses.

La fiscal Stella Marys Cano dijo el lunes a periodistas que "tenemos la filmación sin sonido de las cámaras de seguridad del palacio de gobierno, difundida local e internacionalmente, en la que es visto Maduro entrando, en compañía de otros civiles, a la sala del gabinete militar. Pero en este lugar no se hizo ninguna grabación de video y audio porque no posee sistema de filmación".

Cano anticipó que el martes tomará declaración a los generales Miguel Christ de la fuerza aérea, Adalberto Garcete del ejército y Angel Vallovera del ex gabinete militar además del ex jefe de la armada Juan Carlos Benítez.

"Si de las declaraciones de los generales surge el nombre de otra persona que, supuestamente, haya estado en la reunión en la que aparentemente se les solicitó que desconociesen la destitución de Lugo, también la vamos a llamar para que nos de su versión", sostuvo.

Lugo, un ex obispo católico de 61 años, fue destituido el 22 de junio por un juicio político del Senado por mal desempeño de sus funciones. Lo reemplazó el vicepresidente Federico Franco que completará su mandato hasta agosto de 2013.

El diputado José López, presidente de la comisión de Defensa Nacional, informó a The Associated Press que el general Christ declaró el 3 de julio ante esa comisión que Maduro "les pidió (a los jefes militares) que firmaran un manifiesto en favor de Lugo pero él se negó afirmando que los militares no debatían asuntos políticos".

Cano dijo que escuchará la versión de los jefes militares "a pesar de que ellos ya declararon ante la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados. Posteriormente, si existiesen méritos, presentaré la denuncia penal ante el juez".

La fiscal solicitó además al Ministerio de Relaciones Exteriores datos oficiales sobre cuántos cancilleres ingresaron al país el jueves 21 de junio y la nómina de sus acompañantes y quiénes mantuvieron reuniones con Lugo y autoridades ministeriales y legislativas.

Maduro y otros cancilleres de los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se encontraban en Asunción desde la víspera del juicio político a Lugo para hablar con diferentes sectores paraguayos, entre ellos los militares y la Iglesia.

A raíz de las molestias diplomáticas generadas por la supuesta intromisión de Maduro en los asuntos internos de Paraguay, el presidente venezolano Hugo Chávez ordenó el retiro de su embajador en Asunción y en respuesta Franco hizo lo propio con su representante diplomático en Caracas.