La coalición de Gobierno en Chile se ha dividido en torno a la posibilidad de aumentar no solo en 22 dólares, sino en 36, el sueldo mínimo en el país, en un debate que se suma a discrepancias anteriores y que hoy escaló un grado con la salida de un jefe de partido de una reunión sobre este asunto.

La cita se celebró este lunes en el Palacio de la Moneda, donde el mandatario, Sebastián Piñera, había convocado a presidentes de partidos, jefes de grupos parlamentarios y varios ministros para aunar posiciones sobre el alza anual.

El salario mínimo se encuentra actualmente en 182.000 pesos (unos 364 dólares) y el Gobierno ha enviado un proyecto al Congreso, que se votará mañana en la Cámara de Diputados, para elevarlo hasta los 193.000 pesos (386 dólares).

Pero Carlos Larraín, presidente de Renovación Nacional (RN), uno de los dos partidos que sustentan al Ejecutivo, ha presionado en las últimas semanas al Gobierno para que acceda a subirlo hasta los 200.000 pesos (400 dólares).

Larraín abandonó hoy la cita en La Moneda, antes de que ésta comenzara, molesto con la presencia del diputado Joaquín Godoy, miembro de su propio partido pero opositor a su gestión, que la semana pasada lo acusó de estar "extorsionando" al Gobierno.

La abrupta salida del jefe de RN causó molestia en el Ejecutivo, cuyo portavoz, Andrés Chadwick, rechazó y lamentó la actitud de Larraín y lo conminó a "controlar debidamente su carácter".

En una declaración ante la prensa, Chadwick aseguró que el otro partido de la coalición, la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), se comprometió a apoyar una nueva propuesta planteada por Piñera.

Chadwick no quiso detallar el contenido de esa proposición, que según han apuntado medios locales podría incluir un mecanismo técnico de revisión plurianual del salario mínimo, hasta que la directiva de RN, que prevé reunirse este mismo lunes, emita su opinión al respecto.

Larraín y otros parlamentarios de su formación defienden que Chile puede permitirse un aumento de 36 dólares gracias a que su economía crece a tasas superiores al 5 %, tiene un desempleo del 6,7 % y la inflación acumula en la primera mitad del año una subida del 0,4 %.

En cambio, el Gobierno insiste en que un alza de 36 dólares puede provocar un incremento del desempleo y debilitar la solidez de la economía ante un posible contagio de la crisis europea y una desaceleración de China, su principal socio comercial.

Se estima que entre 700.000 y 900.000 trabajadores cobran el sueldo mínimo en Chile, que tiene una fuerza laboral de 8,1 millones de personas.

Este es además el país más desigual para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), según la cual el 10 % más rico tiene unos ingresos 27 veces superiores al 10 % más pobre.

Además, un 18,9 % de los chilenos son pobres, una situación que Piñera quiere ver erradicada hacia el año 2020.

Las discrepancias en este punto entre la UDI y RN, partido del que procede Piñera, se suman a otras diferencias anteriores sobre asuntos relevantes como la reforma tributaria y la del sistema electoral binominal.