El presidente afgano, Hamid Karzai, buscará ampliar el marco legal para luchar contra la corrupción en su país, uno de los compromisos adquiridos ayer en la Conferencia sobre Afganistán, en la que los donantes le prometieron 16.000 millones de dólares para el desarrollo.

Así lo aseguró hoy el mandatario en una rueda de prensa en Tokio, donde afirmó que en los dos años le quedan hasta las presidenciales pretende constituir una "mayor regulación y aplicación igualitaria de la ley para los corruptos o malversadores".

Algunos de ellos "pueden estar vinculados a nuestro Gobierno, y por ello no deben ser inmunes", añadió.

Hasta 2014 su Gobierno buscará, entre otras cosas, "mejorar las condiciones de los funcionarios y las fuerzas de seguridad" y una "mayor capacitación de las instituciones", detalló Karzai.

Además, precisó que espera avanzar en asuntos como la desigualdad de salarios, algo a su juicio muy patente en el caso de los afganos que por tener doble nacionalidad pueden cobrar sueldos que equivalen a siete u ocho veces una nómina corriente en el país.

Los países donantes se comprometieron ayer en Tokio a dar 16.000 millones de dólares para el desarrollo afgano hasta 2015, un año después de la retirada de las tropas internacionales en 2014, pero a cambio pidieron mayores esfuerzos en transparencia y democratización.

El presidente afgano recordó hoy que tres décadas sucesivas de guerra en su país arrasaron las escasas instituciones y servicios públicos y que constituir un Estado fuerte supone un reto mayúsculo.

Por ello, consideró que "no solo el Gobierno afgano debe trabajar en la lucha contra la corrupción" y agregó que su Administración no podrá lograr sus objetivos "sin la esforzada y sincera cooperación de los donantes internacionales".

Karzai insistió en que ambos actores deben tener un papel las reformas en "creación de ayudas, la manera de repartirlas, proyectos de asistencia, el modo en que se realizan los contratos o los mecanismos de contratación" y "la lucha contra la corrupción en el Ejército y en nuestro sistema".

"Hay dos manos trabajando en Afganistán", apuntó Karzai, antes de sentenciar que "en el tema de la corrupción, las dos manos deben aplaudir".