Las autoridades no advirtieron adecuadamente a los residentes en la región del Mar Negro de las inundaciones que causaron la muerte de por lo menos 171 personas y dejaron a otras batallando por su seguridad, reconoció el lunes el ministro de Manejo de Emergencias de Rusia, lo que se sumó a la indignación pública alimentada por la desconfianza generalizada hacia el gobierno.

El lunes fue día nacional de luto en Rusia. Las familias de las víctimas de las inundaciones comenzaban a enterrar a los muertos en la ciudad de Krymsk, donde las lluvias torrenciales y las riadas convirtieron las calles en un río de lodo, lo que inundó miles de casas y obligó a las personas a huir de sus camas en medio de la noche. Cerca de 19.000 personas perdieron todas sus pertenencias en las inundaciones.

El Ministerio de Manejo de Emergencias dijo que había enviado advertencias a través de mensajes de texto, pero algunos residentes locales afirmaron que nunca recibieron las alertas. El ministro Vladimir Puchkov reconoció bajo presión que fueron insuficientes para alcanzar a tiempo a todos los residentes.

"Se estableció un sistema para advertir a los residentes", dijo Puchkov en una reunión del gobierno, donde fue interrogado por el viceprimer ministro acerca de las inundaciones del sábado en la madrugada. "Pero, por desgracia, no todo el mundo fue advertido a tiempo".

El principal organismo de investigación, el Comité Investigativo, también dijo que tiene pruebas de que la advertencia no fue suficiente.

Rusia se ha visto afectada por una serie de desastres naturales y provocados por el hombre en los últimos años, muchos de ellos atribuidos a la envejecida infraestructura o a reglas laxas de seguridad. El mal manejo del desastre ha puesto de manifiesto la desconfianza de los rusos hacia su gobierno y el presidente Vladimir Putin ha tratado de actuar con rapidez para contener la ira.

"¿Por qué tantas muertes?" se preguntaba en su titular el diario Komsomoskaya Pravda, mientras que el Moskovsky Komsomolets describió en su primera página la inundación como un "desastre que podría haberse previsto y evitado".

Putin, quien ha recibido críticas en años recientes por su respuesta tardía o indiferente ante los desastres, viajó el fin de semana a la región de Krasnodar en el sur de Rusia y se mostró al frente de la situación. El lunes exigió que los investigadores y el Ministerio de Manejo de Emergencias le entreguen un informe completo antes del próximo fin de semana sobre las causas y el manejo de las inundaciones.