El Gobierno de Evo Morales demandará a la revista brasileña Veja, que en su última edición acusó a un ministro boliviano de vínculos con el narcotráfico, anunció la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, en declaraciones que recoge hoy la agencia oficial ABI.

"El Gobierno anunció su decisión de enjuiciar a la revista Veja para que demuestre las afirmaciones contenidas en un artículo que consideramos infamantes", afirmó Dávila.

Según Veja, el ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y la directora de la Agencia para el Desarrollo de Zonas Fronterizas en el departamento del Beni, limítrofe con Brasil, Jessica Jordan, se reunieron con el capo brasileño Maximiliano Dorado Munhoz Filho, convicto por narcotráfico.

Agrega que el 18 de noviembre de 2010 los policías que vigilaban una casa del capo "presenciaron una cena extravagante", a la que asistió "Quintana, hoy segundo hombre más poderoso de la república", junto con "Jordan, de 28 años, famosa en su país por haber sido electa Miss Bolivia tan sólo 4 años antes".

"Quintana y Jéssica entraron en la casa de Max con las manos vacías y salieron 20 minutos después con dos maletines. El contenido de los mismos es desconocido", dice la nota, que ha sido reproducida por medios bolivianos.

"Morales se enorgullece de incentivar las plantaciones de coca, materia prima de más de la mitad de la cocaína y crack consumidos en el Brasil, bajo el argumento de que sus hojas sirven para producir té y medicinas tradicionales", añade Veja.

"Sin embargo, y según lo estima la Organización de las Naciones Unidas (ONU) -agrega-, tan sólo un tercio de la coca plantada en su país satisface dicha demanda. El resto abastece el narcotráfico, y como consecuencia, contribuye a corromper la vida de casi un millón de brasileros y de sus familiares".

"Han surgido evidencias de que la complicidad del gobierno boliviano con el narcotráfico va más allá de una simple defensa de los intereses de los cocaleros", dice el artículo publicado este fin de semana, justo cuando Morales era reelegido líder de seis sindicatos de productores de Coca, materia prima de la cocaína.

Titulada "La República de la cocaína", la nota dice que se basa en un informe de la unidad de inteligencia de la policía boliviana.

El diputado oficialista Galo Bonifaz aseguró que "hace tiempo que se trata de desacreditar la imagen del Gobierno a nivel internacional", vinculándolo con el narcotráfico, pero que "nunca se ha comprobado nada".

Morales juró anoche de nuevo su cargo de presidente del Comité de Coordinación de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba en la clausura del congreso de ese sector, transmitido por el canal de televisión gubernamental.

El mandatario agradeció a los cocaleros por reelegirlo, aunque comentó que es "por cariño y por respeto", pues sus obligaciones presidenciales le impiden tener una vida sindical activa.

Bolivia es el tercer productor mundial de coca y cocaína, tras Colombia y Perú, y el mayor proveedor de esas drogas para Brasil, Argentina, Chile y otras naciones del Cono Sur, según la ONU.

Este país andino tenía en 2010 más de 31.000 hectáreas de cocales, un 22 % más que al llegar Morales al poder en 2006, de acuerdo con la misma fuente.