La Administración de Fármacos y Alimentos (FDA, por su sigla en inglés) de EE.UU. anunció hoy un plan combatir el abuso de analgésicos opioides bajo receta médica, que se han convertido en una "epidemia" en este país.

Funcionarios de la FDA y de la Casa Blanca explicaron, durante una conferencia telefónica con periodistas, el alcance del plan dirigido en particular a los fabricantes de estos analgésicos de efecto prolongado y a los 320.000 médicos que los recetan.

El uso indebido o abuso de analgésicos como la morfina o la metadona o la oxicodona se ha convertido en un grave "problema oculto en los botiquines" de los hogares estadounidenses y que ya ha causado la muerte de miles de personas, dijo Margaret Hamburg, administradora de la FDA.

Según datos oficiales, unas 16.000 personas murieron en 2009 debido al uso indebido o sobredosis de esos analgésicos, en comparación con 14.800 el año anterior, dijo Hamburg.

El plan afectará a más de 20 compañías farmacéuticas y más de 30 productos opioides, que son narcóticos derivados del opio y afectan la forma en que el cerebro percibe el dolor.

La FDA indicó en su página web que entre los analgésicos afectados por el plan figuran Oxycontin, de la empresa Purdue Pharma, y Embeda, de Johnson & Johnson.

Como parte del plan, los fabricantes de estos potentes analgésicos tendrán que poner en marcha, a más tardar el 1 de marzo de 2013, estrategias de educación y capacitación para los profesionales de la salud sobre el uso correcto de estos medicamentos y cómo deshacerse de ellos adecuadamente.

La FDA prevé que las compañías ofrezcan cursos de capacitación, de dos a tres horas a cerca del 60 % de los médicos que recetan estos analgésicos en un plazo de tres años.

La idea es que los médicos, a su vez, eduquen a los pacientes sobre los peligros del uso indebido de los analgésicos opioides, explicó el director de la Oficina Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (NDCP, por su en inglés), Gil Kerlikowske.

Kerlikowske consideró que si bien este plan es un paso importante, los padres de familia también tienen la responsabilidad de proteger la salud de sus hijos, hablando con ellos sobre los peligros del abuso de recetas médicas y desechando las medicinas vencidas.