Miles de huevos de tortuga laúd y recién nacidas fueron aplastadas por maquinaria pesada en una playa en Trinidad, considerada la zona del mundo con mayor densidad de nidos de esta especie, la más grande de las tortugas.

Cuadrillas de trabajadores del gobierno maniobraban con topadoras para cambiar el cauce del río Grand Riviere que amenaza un hotel donde turistas de todo el mundo observan el desove de estos quelonios gigantes, que constituyen una especie en peligro de extinción.

Sin embargo, varios conservacionistas que vigilan las poblaciones de las tortugas afirman que la obra ha sido mal ejecutada y se escarbó descuidada e innecesariamente una gran porción de la playa, que es importante para los nidos de estos animales.

El ambientalista de Trinidad, Sherwin Reyz, dijo que calcula que se perdieron 20.000 huevos. Señaló que numerosos buitres y perros callejeros han llegado al lugar para comerse los restos.

Los ministros de obras públicas y de turismo de Trinidad no estuvieron disponibles de inmediato para que hicieran declaraciones sobre el particular.