La nobel de la paz birmana, Aung San Suu Kyi, debutó hoy en el Parlamento de Birmania (Myanmar), donde ejercerá como líder de la oposición después de dos décadas de activismo contra la anterior dictadura.

Suu Kyi, de 67 años, retrasó su primera aparición en el hemiciclo la semana pasada para descansar de la gira europea de quince días que incluyó viajes a Suiza, Noruega, Irlanda, Reino Unido y Francia y una visita a su distrito electoral en Kawhmu, situado 50 kilómetros al sur de Rangún.

La Nobel de la paz tomó posesión de su escaño el pasado 2 de mayo, pero hasta ahora no había comparecido en la Cámara Baja en la capital, Naypyidaw, según informó la televisión estatal.

A pesar de las reformas económicas y políticas, Birmania afronta graves problemas de desempleo, pobreza, la tensión por los recientes disturbios entre musulmanes y budistas en el noroeste del país o el conflicto armado con las minorías étnicas en el noreste.

El partido de Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia (LND), ganó 43 diputados en las elecciones parciales celebradas el 1 de abril para rellenar escaños vacantes en la Cámara.

La LND boicoteó las elecciones de noviembre de 2010, cuando su líder aún se encontraba bajo arresto domiciliario, y la Comisión Electoral ordenó su disolución.

Un año más tarde, con Suu Kyi ya liberada tras pasar 15 de los últimos 20 años confiada por los militares en su vivienda de Rangún, la formación opositora volvió a ser legalizada y anunció su candidatura a las elecciones parciales de abril.

La líder opositora ha mostrado un "optimismo prudente" por las reformas iniciadas en el país a raíz de la disolución de la Junta Militar en marzo de 2011.

En su día, criticó irregularidades en las elecciones que ganó por mayoría absoluta el Partido del Desarrollo y la Solidaridad de la Unión, liderado por exgenerales, y al cupo que la Constitución reserva a los militares en el Parlamento y el Senado.

La comunidad internacional ha respondido positivamente a las reformas emprendidas por el Gobierno del presidente, Thein Sein, con la atenuación o suspensión las sanciones que impuso previamente a este país por la persistente violación de los derechos humanos.