El ministro de Exteriores argelino, Murad Madelci, advirtió hoy que el terrorismo en el Magreb constituye "una gran amenaza" para la paz y la estabilidad de esta región.

En la inauguración de la reunión de ministros de Exteriores de la Unión del Magreb Árabe (UMA) que ha tenido lugar en Argel, Medelci subrayó que existe "una relación directa entre los grupos terroristas y las redes criminales" que actúan en la zona, un hecho que calificó de "muy grave".

Asimismo, en unas declaraciones recogidas por la agencia estatal argelina, APS, el ministro llamó la atención sobre el fenómeno del blanqueo de dinero en el noroeste africano, que para el ministro se está extendiendo y "constituye un apoyo para el terrorismo y el crimen" organizado.

Además, hizo hincapié en la necesidad de abordar estas cuestiones desde un enfoque magrebí ya que, según Medelci, amenazan a todos los países integrados en la UMA (Argelia, Túnez, Libia, Mauritania y Marruecos).

Entre estos retos, el jefe de la diplomacia de Argelia destacó la libre circulación de armas y la presencia de redes criminales.

Más allá de los problemas que conciernen directamente a estos cinco países norteafricanos, Medelci señaló "la necesidad de tener en cuenta la situación de seguridad en la región del Sahel, especialmente en Mali", debido a las "graves repercusiones" que puede tener sobre los países vecinos.

El norte de Mali, donde se han hecho fuertes varios grupos armados radicales, como Ansar al Din, Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) o el Movimiento Unicidad y Yihad en el África Occidental (MUYAO), comparte frontera con Mauritania y Argelia.

"Es importante reforzar nuestra cooperación legal y judicial para reactivar los acuerdos alcanzados entre nuestros países con el objetivo de asegurar nuestras fronteras comunes", dijo Medelci.

Los ministros de la UMA (Argelia, Túnez, Libia, Marruecos y Mauritania) se reunieron por última vez en Rabat el pasado febrero, para discutir la activación de esta organización magrebí prácticamente paralizada desde 1995, fecha de su última cumbre, debido sobre todo a las desavenencias entre Argel y Rabat a causa del conflicto saharaui.

Mientras Rabat ha mostrado su disposición a ofrecer al Sáhara Occidental una autonomía relativa bajo soberanía marroquí, Argel se muestra a favor de la total independencia de la antigua colonia de España, si así lo deciden sus habitantes.

Los países de la UMA mostraron también en su última cita de ministros de exteriores en Rabat su intención de celebrar una cumbre de jefes de Estado antes de fin de año, aunque la fecha y el lugar aún no han sido fijados.