Seis militares estadounidenses miembros de la Fuerza de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) de la OTAN murieron hoy en un ataque con explosivos caseros en la zona este del país, informaron fuentes militares.

Las víctimas no fueron identificadas por la ISAF ya que, según su política, deja en manos de las autoridades nacionales la identificación de los fallecidos, recordó en un comunicado difundido en Washington.

Un oficial dijo a la cadena CNN, en condición de anonimato puesto que no está autorizado a hacer declaraciones, que los seis militares muertos son estadounidenses.

Este domingo también falleció otro miembro de la ISAF tras un ataque de la insurgencia en el sur del país, según informó la Alianza Atlántica, que tampoco difundió la identidad del militar.

Los ataques se produjeron coincidiendo con la celebración en Tokio una conferencia de donantes para financiar el desarrollo de Afganistán después de que las tropas internacionales hayan completado su retirada, en 2014.

En la reunión, que congregó a representantes de 55 países y 25 organismos, los donantes se comprometieron a aportar una ayuda por 16.000 millones de dólares hasta 2015 para consolidar la estabilidad del país.

Cincuenta países contribuyen a la misión de la OTAN en Afganistán que actualmente tiene cerca de 130.000 militares, de los que 90.000 son de nacionalidad estadounidense.

Según el portal independiente icasualties.org, en lo que va de año han muerto 228 miembros de las fuerzas internacionales destacadas en Afganistán, de los que 165 son estadounidenses.

Las fuerzas internacionales se encuentran en proceso de retirada gradual de Afganistán que, tal y como reiteraron en la Cumbre de la OTAN celebrada en mayo pasado en Chicago (EE.UU.), prevén concluir su actual misión a finales de 2014.