Un viceministro del Trabajo de Grecia renunció el lunes del nuevo gobierno de coalición, diciendo que las nuevas autoridades deberían haber defendido más al país al renegociar con los inspectores internacionales de la deuda los términos de los acuerdos de rescate financiero del país.

Nikos Nikolopoulos anunció su dimisión horas después de que el nuevo gobierno, encabezado por los conservadores, superó un voto de confianza en el Parlamento.

En una carta, Nikolopoulos argumentó que el gobierno debería haber defendido una posición más fuerte ante los inspectores internacionales de la deuda la semana pasada en Atenas para "corregir los serias distorsiones en los sistemas laboral, de pensiones y prestaciones sociales".

Los inspectores de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, conocidos como la "troika", han realizado visitas frecuentes a Grecia para revisar el estado de sus finanzas públicas.

Nikolopoulos era considerado un aliado cercano del primer ministro conservador Antonis Samaras, quien nombró su reemplazo poco después del anuncio de su renuncia, el economista Nikos Panagiotopoulos, educado en Estados Unidos.

Grecia, que atraviesa su quinto año de recesión, se ha mantenido a flote gracias a prestamos de rescate internacional por más de dos años. Los conservadores ganaron las elecciones del 17 de junio con la promesa de campaña de mejorar los términos de las medidas de austeridad que exigen los acreedores.

El portavoz del gobierno Simos Kedikoglou dijo que el gobierno estaba perplejo por la renuncia.

"No hay una explicación lógica. El señor Nikolopoulos no tuvo tiempo de discutir con su ministro y las negociaciones con la troika ni siquiera han arrancado", dijo Kedikoglou.

"Ayer, él apoyó al gobierno en el voto de confianza. A fin de cuentas, no todos están hechos para los trabajos duros", agregó.

Desde que ganó las elecciones, Samaras se ha visto acosado por problemas con su gabinete: tuvo que reemplazar por enfermedad a su ministro de Finanzas, perdió a un viceministro de Marina Mercante por un conflicto de interés empresarial y se vio obligado a recortar su agenda tras una operación por un desprendimiento de retina.

Con el apoyo de sus tradicionales rivales socialistas y el pequeño partido Izquierda Democrática, el gobierno superó el domingo un voto de confianza en el Parlamento, un requisito para comenzar formalmente su período de cuatro años, gracias a los votos de los 179 legisladores de la coalición de gobierno en el parlamento de 300 escaños.