Wilmer Flores tenía la tierna edad de 16 años cuando en 2008 firmó con los Mets de Nueva York.

Su ascenso parecía meteórico: .310 con ocho jonrones en la categoría rookie y una convocatoria al Juego de las Futuras Estrellas de 2009.

Pues el ascenso del venezolano se vio frenado. Los Mets dejaron de verle como su próximo campocorto. Si bien acumulaba buenos números de producción de carreras y difícilmente se ponchaba, Flores era esencialmente un bateador de sencillos. No un prototipo de un Miguel Cabrera, con quien se le comparó al comienzo.

Después de jugar como torpedero desde su llegada a las menores, la orden de la franquicia fue que aprendiese a jugar tanto en la tercera base como en la intermedia.

Su desempeño al bate ha sido notable este año, el cual comenzó en Clase A en Port St. Lucie con .289 de promedio, 10 jonrones y 42 remolcadas en 64 juegos). Mejor le ha ido desde que el 21 de junio ascendió a Doble A en Binghamton con .390, 2 jonrones y 11 impulsadas en 16 juegos).

Más llamativo ha sido que apenas acumula 36 ponches en 301 turnos. De 27 bases por bolas recibidas en 2011, ya lleva 24 este año.

Este es el Flores que los Mets han estado esperando y por eso fue llamado a otro partido de las promesas.

"Lo que ha cambiado es la concentración", dijo Flores a la Associated Press. "Antes me apresuraba en hacer las cosas. Me he dado cuenta que con hacer un swing simple, la pelota se va sin querer".

"Pero tengo que seguir trabajando en la zona de strike, minimizándola", añadíó.

Aunque ha pasado mucho tiempo desde su primer juego de promesas, Flores sigue siendo un pelotero joven, con 21 años.

Se relame con el momento de finalmente llegar a las mayores.

"Ya van dos juegos de este tipo, pero lo que quiero de verdad es jugar y quedarme en Grandes Ligas", dijo Flores. "Prefiero la tercera, pero también he estado en segunda y tengo un par de juegos en primera. No me importa la posición".

Ser así de polifacético puede ser vital en su futuro, al considerar que los Mets tienen a David Wright en la tercera, a Daniel Murphy en segunda y a Ike Davis en la inicial.

Quizás acabe como una ficha dentro una transacción.

"De eso no sé nada, ojalá supiese", dijo. "Lo que me importa es jugar en Grandes Ligas".