El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, presidió hoy la ceremonia simbólica de entrega del Códice Calixtino a la catedral de Santiago de Compostela, donde fue robado hace un año este manuscrito del siglo XII de valor incalculable.

Rajoy afirmó que el Códice Calixtino, integrado por cinco libros de temática variada destinados a ensalzar la figura del Apóstol Santiago, "tiene propietario, pero todos lo sentimos como nuestro".

En el Palacio de Xelmírez, el presidente del Gobierno español ofreció hoy al Arzobispado de Santiago que el Instituto de Patrimonio Histórico haga un "chequeo" del estado de esta joya, que ha estado almacenada "en muy deficientes condiciones" en un garaje de Milladoiro (A Coruña), en el noroeste de España, a pocos kilómetros de la catedral donde fue robado en julio de 2011.

En la sala donde se celebró la primera sesión del Parlamento de Galicia, el 19 de diciembre de 1981, el jefe del Ejecutivo español se mostró "muy reconfortado por poder estar en un acto como este, como presidente, santiagués y miembro del primer Parlamento de Galicia que se reunió aquí, en esta sala sinodal".

"Vivimos en unos tiempos donde no se dan de forma habitual buenas noticias, y se discute la profesionalidad de los servidores públicos", explicó, pero subrayó que la recuperación de este documento evidencia que "se ha estado a la altura de las circunstancias".

"Este Códice Calixtino es una especie de guía para todos los peregrinos", afirmó, y agregó que no deseaba concluir su intervención sin ponerse "a disposición" del Arzobispado para "un esfuerzo mayor, que evite que estas cosas se vuelvan a repetir".

El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, se congratuló de que este documento "vuelva a su lugar propio" y dejó caer que no se ahorrará "esfuerzo alguno" en seguridad.

Barrio se mostró dolido por la "confianza defraudada y herida", en una alusión clara al electricista autónomo exempleado del templo Manuel Fernández Castiñeiras, quien confesó el robo el pasado jueves, tras ser detenido y encarcelado.

"Al margen de toda apreciación novelada", Barrio garantizó el buen estado del Códice Calixtino, y entendió que "se gana la confianza de las personas cuando ponemos la confianza en ellas, nosotros la hemos puesto en nuestras autoridades, de la Policía y de la Judicatura".

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, con un discurso en clave europea, manifestó que "la partida de nacimiento de la Galicia europea vuelve a ser patrimonio de todos".

"Lo que se ha rescatado es la misma fuente del europeísmo", dijo, "ha sido encontrar una parte de nosotros sin la que Galicia se sentía incompleta, una parte que contiene la certeza de que la idea europea tiene un componente gallego", expresó Feijóo.

Ramón Yzquierdo, director del Museo de la basílica gallega, ataviado con unos guantes blancos, entregó el Códice a Rajoy para que éste, a su vez, lo pusiese en las manos del arzobispo. El deán de la catedral, José María Díaz, también posó sus manos sobre el libro.

Ninguno llevaba guantes, a excepción de Izquierdo, aunque ésta sea la manera habitual de acceder al Códice, que "nunca se toca con las manos", detalló el pasado miércoles a Efe el archivero de la Catedral, Segundo Pérez, que hoy se encargó del traslado.