El presidente Juan Manuel Santos ofreció el sábado recompensas por más de 160 mil dólares por datos que lleven a la captura dos hombres señalados de amenazar a reclamantes de tierras de las que fueron despojados por grupos armados ilegales.

La devolución de tierras en uno de los principales planes del gobierno de Santos.

Las recompensas ofrecidas son de unos 150 millones de pesos (unos 83.300 dólares) por Augusto Castro, alias el Tuto Castro, y el mismo monto por Omar Montero, alias Codazzi, según los identificó el presidente.

Según los informes, ambos hombres están detrás de panfletos amenazantes contra campesinos que reclaman sus tierras en el departamento de Córdoba, en el noroeste del país.

"Sí, hemos visto panfletos amenazantes, son los propios dueños o supuestos dueños de las tierras que han sido reclamadas" por los campesinos, dijo Santos en un acto desde la ciudad de Montería, capital de Córdoba. El presidente no dijo a qué grupos ilegales pertenecían los dos hombres, quienes no han formulado declaraciones.

El mandatario dijo que desde la entrada en vigencia de la llamada ley de víctimas y restitución de tierras, en enero pasado, las autoridades han recibido 16.207 solicitudes o reclamos por un total de 1,2 millones de hectáreas de tierras en distintas partes del país y que de ese total al menos 45.300 hectáreas están en Córdoba, en peticiones de al menos 858 personas en ese departamento.

"El Estado colombiano no va a permitir que esas amenazas vayan a interrumpir el proceso" de restitución, aseguró el mandatario en el acto, transmitido en vivo por la televisora estatal.

Santos señaló que se espera que en pocos meses, los jueces agrarios, que creó la ley para dirimir tales reclamos, comiencen a emitir sus sentencias y se produzcan las primeras restituciones de lotes.

El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) ha dicho que desde 2005 y hasta el año pasado se han producido 66 asesinatos de personas desplazadas y líderes de tierras, al menos 40% de ellas --unas 26 personas-- entre 2010 y 2011. Este año al menos dos reclamantes de tierras, un hombre y su hijo, han sido asesinados, según Movice.

La propiedad de la tierra ha sido descrita comúnmente como una de las raíces del conflicto armado interno en este país de 114 millones de hectáreas, de las cuales grupos no gubernamentales y funcionarios afirman que al menos dos millones le fueron quitadas a los campesinos por grupos armados ilegales, cuatro millones fueron abandonadas por sus propietarios por temor al accionar de esos grupos y entre 400.000 y 500.000 le fueron robadas al Estado en procesos fraudulentos en notarías y registros.