La directora del FMI, Christine Lagarde, defendió hoy en Tokio el uso de un "pensamiento más global" para afrontar los desafíos de "un mundo en transformación" y afectado por una crisis económica.

"Esas transformaciones necesitarán un pensamiento más global, porque los problemas son globales y porque las responsabilidades también lo son", dijo Lagarde en un discurso dirigido a los alumnos de la Universidad tokiota de Keio.

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) subrayó la importancia de la diversidad o "el internacionalismo" en un momento de "rápida transformación" marcado por la revolución de Internet, y recomendó a los estudiantes ser "desesperadamente optimistas" para "participar en esos cambios".

"El espíritu de compañerismo" y el esfuerzo colectivo demostrado por Japón, "que realmente asombró al mundo" tras el tsunami de 2011, fue loado por Lagarde y puesto como ejemplo de una conducta necesaria para superar los desafíos presentes.

La exministra francesa de Economía explicó que en el contexto actual la institución que dirige intenta trabajar con un enfoque cada vez más global, por ejemplo mediante análisis más detallados "de los efectos de derrame" de las políticas económicas locales, cuyo impacto es hoy en día transfronterizo.

Lagarde también consideró que el FMI ha intentado buscar en los últimos tiempos "más diálogo con la sociedad", y que ese mayor acercamiento para con "sindicatos, ONG" o "los menos privilegiados" quedará patente en las reuniones del organismo y del Banco Mundial que la capital nipona acogerá en octubre.

Ayer, durante un foro en Tokio enmarcado en los preparativos para dichos encuentros, Lagarde advirtió sobre una inclinación a la baja en las perspectivas de la economía global, aunque alabó los compromisos de la última cumbre europea para solventar la crisis de la eurozona y lograr una mayor integración económica.