Londres podría ser el sitio donde el dominio imperial de China en la gimnasia masculina llegue a su fin.

China ha ganado cinco títulos mundiales así como las medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney y Beijing. Muchas veces, los chinos ganaron las competencias casi sin oposición.

Los gimnastas del país asiático eran tan superiores que ellos mismos lo decían sin amagues y el resto de los contrincantes lo sabía.

Sin embargo — ¿nos atrevemos a decirlo? — China pareció vulnerable cuando conquistó en octubre de 2011 el título mundial.

El equipo masculino chino quedó detrás del japonés y el estadounidense en la fase preliminar, la primera vez desde los Juegos Olímpicos de Atenas que no lo hacía en primer lugar.

La reducción del tamaño del equipo, de seis a cinco, perjudicó más a China en el combinado.

"Esta vez nos será extremadamente difícil defender el título en la competición por equipos", dijo Chen Yibing, ganador de una medalla de oro olímpica y cuatro veces campeón mundial en aros, en un artículo difundido en mayo en el periódico China Daily.

"Ahora carecemos del talento para el combinado, así que todos tendremos que esforzarnos más e intentar compensar la debilidad del otro en alguna prueba", agregó.

O hay que pasarle ya la posta a otro.

Kohei Uchimura encabeza a los gimnastas japoneses, los cuales obtuvieron plata en Beijing, aunque muy por abajo de los ganadores del oro, y quedaron en segundo puesto en los anteriores cuatro campeonatos mundiales.

Uchimura, de estilo elegante y preciso, ha tenido un dominio tan cabal en la gimnasia masculina desde Beijing, que puso punto final a la controversia en cuanto a si pertenecía al selecto grupo de los más grandes de este deporte. Aunque persiste la discusión en cuanto al lugar que le corresponde: ¿el primero, el tercero, el octavo?

Uchimura ha ganado tres títulos mundiales consecutivos e incluso sus contrincantes reconocen que aspiran a la plata o al bronce a menos que ocurra alguna sorpresa.

Sin embargo, Uchimura insiste en que no le interesa mejorar su plata en el combinado de Beijing. Se desvive por la medalla de oro en la prueba por equipos.

El equipo masculino estadounidense piensa de igual manera.

Los estadounidenses han insistido durante años que tienen capacidad para ir por el oro y por primera vez desde 1984 quizá tengan lo necesario para lograrlo.

Hay que comenzar con el talento. Jonathan Horton logró dos medallas en los Juegos Olímpicos de Beijing y Danell Leyva dio en 2011 al equipo estadounidense su primer título mundial desde 2003 con el oro en barras paralelas.

John Orozco, Leyva y Horton tenían tres de las cinco puntuaciones de clasificación más altas rumbo a la final.

Por supuesto que los competidores británicos son los favoritos sentimentales en Londres.

Hace cuatro años, Gran Bretaña fue apenas una acotación secundaria en gimnasia con el bronce en caballo con arzones que obtuvo Louis Smith, que fue la primera medalla en casi 100 años para el país.

Sin embargo, desde entonces, los británicos se han convertido en una fuerza incipiente, han alcanzado con regularidad el podio en campeonatos mundiales y sus equipos masculino y femenino se clasificaron a Juegos Olímpicos por primera vez desde 1984.

Después de que acumularan más metal precioso que una joyería en la última década, las mujeres estadounidenses se han puesto algo exigentes.

La verdad es que el bronce no les agrada y ya consiguieron bastante plata en 2004 y 2008. No, ahora desean conseguir el oro, como lo hicieron el año pasado durante el Mundial.

Con una sorprendente cosecha de 59 medallas en competencias internacionales desde 2001, las estadounidenses escenifican una racha triunfal no vista desde el fin de la Unión Soviética. Conquistaron el título mundial en 2003, 2007 y 2011, y han tenido las últimas seis campeonas del combinado.

En el campeonato mundial de 2011, las estadounidenses se llevaron la mitad de los seis títulos disponibles y podrían repetirlo en Londres. Con Jordyn Wieber y Gabby Douglas a la cabeza, es un equipo más balanceado que los de Rusia, Rumania y China, estas últimas las últimas campeonas.