El canadiense Ryder Hesjedal, ganador de la última edición del Giro de Italia, y los españoles José Iván Gutiérrez e Imanol Erviti no tomaron hoy la salida de la séptima etapa del Tour de Francia, a causa de las consecuencias de las caídas sufridas la víspera.

En total, doce ciclistas se vieron obligados a dejar la carrera como consecuencia de la accidentada sexta etapa, con final en Metz, en la que se produjeron diferentes caídas.

Gutiérrez tiene una herida en la rodilla derecha y Erviti en la pierna derecha, según el parte médico oficial.

Se suman a las bajas ya anunciadas de Mikel Astarloza, que no acabó la etapa de ayer, Amets Txurruka y Oscar Freire, que entraron en la meta pero anunciaron enseguida su baja.

Gorka Verdugo, que vio como sus compañeros del Euskaltel Astarloza y Txurruka abandonaban, tomó la salida pese a sufrir un fuerte golpe en la tibia derecha con herida abierta.

Astarloza sufre una dislocación de codo y Txurruka tiene fracturada la clavícula derecha, la misma que le ha obligado a abandonar en las dos últimas ediciones de la ronda gala, mientras que Freire tiene tres costillas rotas.

Tampoco salieron el estadounidense del Garmin Tom Danielson, con heridas en ambos hombros y en la clavícula, el sudafricano Robert Hunter (Garmin), afectado en una vértebra, el italiano del Lampre Davide Vigano, con fractura de clavícula, el holandés del Vacansoleil, con costillas rotas, el belga del Rabobank Maarten Wynants, con rotura de costillas y el pulmón perforado y el francés del AG2R Hubert, con fractura de una vértebra lumbar.

Con estas bajas, 182 ciclistas componen el pelotón que tomó la salida de la etapa en Tomblaine, con dirección a La Planche des Belles Filles, con 199 kilómetros, primer final en alto de la ronda gala.