El primer encierro de los sanfermines 2012 ha sido rápido y peligroso, especialmente en sus últimos metros, ya que uno de los toros de la ganadería de Dolores Aguirre ha entrado en la plaza con un mozo prendido en una de sus astas, si bien ha sido en el primer tramo donde se ha registrado una cornada.

La carrera, que se preveía multitudinaria al coincidir con sábado, ha cumplido con el rito de los cánticos previos ante la hornacina de San Fermín para pedir su protección, en una mañana que ha amanecido con el suelo resbaladizo por la fina lluvia caída minutos antes del encierro.

A la ocho en punto los astados han partido de los corrales de Santo Domingo precedidos por los veloces cabestros, que han llevado al grupo compacto en estos primeros metros hasta el contacto con los mozos, a mitad de la cuesta.

Es en este tramo donde uno de los Dolores Aguirre ha propinado una cornada en la pierna a un corredor.

Sin más incidencias, la carrera ha seguido hermanada aunque algo más estirada por la plaza del Ayuntamiento y la calle Mercaderes, donde uno de los animales ha caído al suelo, sin materializar situaciones de peligro, aunque con caídas en este punto, en el que se ha atendido a un mozo por un traumatismo costal.

Los bureles han salvado la curva de entrada a la calle Estafeta sin caer y sin fijarse en un mozo que había quedado agazapado contra las tablas, tras lo que la manada ha enfilado este largo tramo dividida en tres grupos, el primero formado por dos cabestros y cuatro toros, seguidos por un toro suelto, y cerrada por el último, color melocotón.

La última parte de esta calle, pese a la abundante presencia de corredores, ha permitido a los mozos lucirse ante las astas por la fragmentación de la manada y por el noble comportamiento de los bravos sevillanos.

El mayor peligro ha llegado con el acceso de los astados a Telefónica, donde uno de los toros ha prendido a un mozo por la ropa y lo ha llevado colgando por el callejón hasta la entrada en la plaza, donde finalmente el corredor ha podido zafarse, por lo que todo ha quedado en un susto.

Mientras el grueso del grupo entraba en toriles sin problemas, el sexto, uno negro, se ha entretenido en la plaza durante unos largos segundos mientras se paseaba despistado por el coso, perseguido por los dobladores, aunque sin llegar a arremeter contra ninguno de los numerosos corredores que permanecían sobre la arena.

Finalmente, casi tres minutos después de haber salido de los corrales de Santo Domingo, los dobladores conseguían introducir a este último toro a punta de capote y dar por finalizado el emocionante primer encierro de los sanfermines 2012.