El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo hoy que su Gobierno evalúa la cooperación de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y apuntó que le fijará "líneas de acción muy claras", que el organismo deberá cumplir para continuar su trabajo en el país.

"Vamos a evaluar el rol de la Usaid, a poner líneas de acción muy claras, y si no las quieren cumplir, que les vaya bonito, vayan a ayudar no más a otros países", dijo Correa en su informe semanal de labores.

Insistió en que el Gobierno está "evaluando seriamente" el papel que desempeña la agencia estadounidense en Ecuador.

El mes pasado el mandatario ya afirmó que los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Pueblos de América (Alba) analizaban "seriamente" expulsar a la Usaid de su territorio.

La Alba está integrada por Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, San Vicente y las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbuda, un bloque con una población de unos 75 millones de habitantes.

El embajador estadounidense en Ecuador, Adam Namm, dijo ayer que "sería muy lamentable" que el Gobierno ecuatoriano decidiera expulsar del país a la Usaid, pero afirmó que esta nación es soberana y puede tomar "cualquier decisión".

Namm resaltó la labor de la Usaid, que este año invertirá alrededor de 20 millones de dólares en proyectos de cooperación para atender a las personas "más vulnerables del país".

Correa acusa a la Usaid de destinar 4,3 millones de dólares a un Proyecto de Fortalecimiento Democrático, "cuando lo que claramente se busca es la desestabilización de Gobiernos electos democráticamente", según publicó en junio el diario oficial El Ciudadano.

Sin embargo, ayer Namm aseguró en la Radio Quito que "para todos los programas de Usaid" han "conversado muchísimo con el Gobierno de Ecuador".

Namm aclaró, además, que la agencia no entrega dinero a partidos políticos, sino que "apoya instituciones de la sociedad civil para mejorar canales de diálogo con el Gobierno y fortalecer las capacidades de organizaciones locales".