El líder de la poderosa Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, desafió hoy al Gobierno argentino al calificar de "mamarracho político" la decisión gubernamental de anular las elecciones sindicales del próximo día 12 y ratificar su convocatoria, en declaraciones a medios locales.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, impugnó el viernes la convocatoria al considerar que hubo falta de quórum, pero Moyano rechazó la decisión y advirtió que "la validez la determinará la Justicia, que es la única que lo puede hacer, no el Ministerio de Trabajo".

El líder de la central obrera acusó al Gobierno de instigar las luchas internas en la CGT y de tratar de "domesticar a las asociaciones gremiales, como lo han hecho con todas las instituciones", en declaraciones a Radio Mitre.

Moyano, líder también del gremio de camioneros, aspira a mantenerse al frente de la CGT por un tercer mandato, y aseguró que cuenta con el respaldo "del 90 % de los trabajadores".

El enfrentamiento de Moyano con el Gobierno de Cristina Fernández culminó el pasado 27 de junio con una huelga nacional y una masiva manifestación en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada.

Moyano fue un valioso aliado del fallecido expresidente Néstor Kirchner, pero se fue distanciando de su esposa y sucesora, Cristina Fernández, y las diferencias entre ambos se hicieron evidentes en vísperas de los comicios presidenciales el pasado octubre, cuando fracasó en su intento de incluir a sindicalistas en las listas electorales.

En el consejo directivo de la CGT, 19 de sus 35 miembros defienden una renovación de la dirección de la central obrera.