El Gobierno británico defenderá el derecho de los bancos del Reino Unido a pagar "bonus" millonarios durante la reunión de ministros de Finanzas de la Unión Europea de la semana que viene, según reveló hoy el diario "Financial Times" (FT).

El ministro británico de Economía, George Osborne, se opondrá a la propuesta del Parlamento Europeo para establecer un máximo sobre las retribuciones variables de los ejecutivos de los bancos y otras entidades financieras, que no podrían superar las fijas.

El ministro conservador considera que esta propuesta incluida en un borrador de ley sobre la regulación para las instituciones financieras no es la forma más adecuada para poner en orden las remuneraciones de la City.

Según revela el FT, altos ejecutivo de bancos británicos han pedido a políticos y miembros del Gobierno que se opongan a unas restricciones que podrían disparar las bases de los salarios e incrementar el coste fijo del negocio.

Además, el sector bancario británico teme que la medida haga que la mayor parte de su negocio se desvíe a otros lugares más permisivos como Hong Kong o Nueva York.

Un asesor George Osborne explicó al periódico que el Tesoro británico no se opone a la restricción de las remuneraciones del sector financiero, "pero es una cuestión de cómo hacerlo" y reconoció que "no les convence" la propuesta del Parlamento europeo.

Los ministros de finanzas analizarán el próximo martes el plan de recapitalización de la banca europea en una sesión en la que no está incluida en la agenda un debate sobre los "bonus" de altos ejecutivos pero probablemente se tratará el asunto de manera paralela.

El Reino Unido se encuentra en minoría en su oposición a limitar los sobresueldos de los banqueros, una propuesta de la Eurocámara que debe ser aprobada por los estados miembros para convertirse en ley.

Las negociaciones en Bruselas coinciden con el escándalo en el Reino Unido entorno a la manipulación del interés interbancario británico, el Libor, y su equivalente europeo, el Euribor, por parte de Barclays, que ha desencadenado la dimisión de tres de sus mayores responsables y la puesta en marcha de dos investigaciones.

Además, tras la dimisión este semana del consejero delegado de la entidad, Bob Diamond, varios políticos británicos han pedido que el banquero no cobre los 16,9 millones de libras (21, 3 millones de euros) que le corresponden entre las primas de beneficios y pensión.