El Gobierno boliviano confirmó hoy la liberación de tres empleados de la minera canadiense South American Silver y de una fiscal secuestrados por indígenas del departamento andino de Potosí, fronterizo con Chile y Argentina, que reclaman la expulsión de esa compañía de su territorio.

Operaciones policiales de búsqueda efectuadas ayer cerca de la mina Mallku Khota, a 350 kilómetros al sur de La Paz, permitieron que un ingeniero, un técnico y un chófer de la empresa que estaban retenidos en esa zona desde el lunes escaparan de sus captores, dijo el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

Los tres empleados "están en una situación de estrés nervioso" por la presión psicológica a la que fueron sometidos, por lo que no harán declaraciones a los medios por ahora, señaló el ministro en una rueda de prensa en la ciudad andina de Oruro, a donde los policías trasladaron anoche a las personas liberadas.

El médico forense Freddy Quispe explicó que los tres tienen deshidratación moderada, "cansancio y fatiga psicológica y física", pero no presentan lesiones externas.

Según Romero, una fiscal que acompañaba los operativos policiales fue retenida ayer por horas por los indígenas, pero también fue liberada y ha retornado a La Paz.

Se desconoce la situación de otros dos ingenieros de South American Silver cautivos desde hace diez días y también continúa desaparecido un agente que se separó ayer de su grupo.

El Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, envió el jueves a Potosí a cerca de 400 policías y una misión encabezada por el ministro de Trabajo, Daniel Santalla, para tratar de negociar la liberación de los secuestrados.

Un indígena falleció y ocho personas, entre nativos y agentes, resultaron heridas en un enfrentamiento ocurrido el jueves.

La minera canadiense explora desde 2007 en el norte de Potosí, una de las zonas más pobres de Bolivia, el potencial de plata e indio, minerales mayoritarios del yacimiento, aunque también hay oro en porcentajes reducidos.

Los nativos de Mallku Khota quieren que la firma canadiense salga de su territorio para poder explotar ellos el yacimiento.

También exigen la libertad de su dirigente Cancio Rojas, que tiene arresto domiciliario en la ciudad de Potosí, acusado de secuestrar y torturar semanas atrás, por varios días, a otros indígenas y a policías, dentro del mismo conflicto.