Donadores internacionales ofrecieron el domingo 16.000 millones de dólares en ayuda para el desarrollo de Afganistán, con lo que mostraron que no habrá un éxodo masivo del país luego de que la mayoría de las tropas extranjeras se retiren en dos años. Aseguraron que supervisarán de cerca la ayuda, para asegurarse de que no se despilfarrará por corrupción o malos manejos.

Los donantes provenientes de unos 70 países y organizaciones fijaron, en una conferencia de un día en Tokio, un punto de partida para la ayuda en el período crucial que va hasta 2014, cuando la mayoría de las tropas extranjeras encabezadas por la OTAN abandonarán el país para que éste vuelva a asumir la responsabilidad de buena parte de su propia seguridad.

El presidente afgano, Hamid Karzai, dijo que el país enfrenta un duro camino por delante, pero se comprometió a mejorar la seguridad y combatir la corrupción mientras la nación avanza hacia un futuro con más autosuficiencia.

Los 16.000 millones de dólares, a entregarse entre ahora y el año 2015, es una suma cercana a lo que el Banco Mundial cree que Afganistán necesita para cerrar la brecha entre la cantidad de dinero que puede pagar y que necesita para sostener su transición.

Los anfitriones japoneses habían dicho antes de la conferencia que esperaban obtener compromisos por casi 4.000 millones anuales, de manera que el resultado fue aproximado a la cantidad esperada.

Una reunión de seguimiento se realizará en Gran Bretaña en 2014.

"Me alienta que los Estados integrantes estén dispuestos a mover 16.000 millones de dólares", declaró el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. "Afganistán ha logrado importantes progresos, pero los avances son frágiles".

La secretaria estadounidense de Estado, Hillary Rodham Clinton, dijo que Estados Unidos, que es por mucho el mayor donante, planea mantener su ayuda hasta 2017 con casi la cantidad promedio que ha dado durante la última década, que sería menos de 2.000 millones de dólares al año.

Japón, el segundo mayor donador, dijo que ofrecerá hasta 3.000 millones hasta 2016. Alemania anunció que continuará su contribución para la reconstrucción y desarrollo al nivel actual de 536 millones de dólares anuales, al menos hasta 2016. El Banco Asiático de Desarrollo informó que aportará 1.200 millones de dólares hasta 2016.