El oficialismo y la oposición se las ingenian para reunir fondos para la campaña de las elecciones presidenciales en Venezuela, del 7 de octubre próximo, y se disponen a lanzar tarjetas raspa y gana de productos "hechos en socialismo" o hasta de rifas de ganado y autobuses.

Las acusaciones sobre el uso de recursos públicos en la candidatura del presidente Hugo Chávez, o las de financiación extranjera al aspirante único opositor, Henrique Capriles, la procedencia de los recursos de campaña no ha escapado de la polémica en Venezuela.

Tanto es así que, de lado y lado, se promocionan originales actividades de recaudación ciudadana que dejen clara constancia de que la campaña de las elecciones del 7 de octubre está siendo financiada por los venezolanos.

Con el objetivo de reunir 25 millones de bolívares como coste total de campaña (5,8 millones de dólares), el "chavismo" ha impulsado mecanismos como el llamado "Día de salario por la revolución", aportes a través de una domiciliación de cuenta o hasta un el sorteo de coches, motos, ordenadores, electrodomésticos o celulares "hechos en socialismo".

"Todo nuestro gasto de campaña lo hemos siempre realizado con la contribución de nuestros militantes, simpatizantes y amigos", dijo a Efe la jefa de Gobierno de Caracas e integrante de la comisión de despliegue y movilización de la campaña de Chávez, Jacqueline Faría.

Detalló que el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ya lleva recaudados 15 millones de bolívares (3,4 millones de dólares) con los días de salario entregados por los militantes o las "cerca de 4.000 personas" que han domiciliado un pago promedio de 80 bolívares mensuales para la campaña.

"No hemos parado. Diariamente se reciben entre 200.000 y 300.000 bolívares producto del aporte del militante", apuntó Faría.

Para pagar los miles de carteles, pancartas y anuncios televisivos que promocionan la imagen de Chávez por todo el país, el chavismo también prevé lanzar en agosto el llamado "Raspaíto Combativo", una tarjeta tipo raspa y gana que dará "premios rápidos" como camisetas o bolígrafos proselitistas a quienes lo compren.

Con el compromiso adquirido de "rendir cuentas" al Consejo Nacional Electoral (CNE), Faría rechazó las críticas opositoras sobre un supuesto uso indebido de fondos del Estado para la campaña.

"Es totalmente equivocado, estamos demostrando como lo estamos haciendo y tenemos nuestra cuestión muy transparente para que pueda ser evaluada", dijo la dirigente oficialista al denunciar que sus adversarios están siendo financiados por "los grandes empresarios internacionales e intereses imperiales".

Desde la oposición, la cuestión se ve con otros ojos: "Sobre el tema financiero, las proporciones son de infinito a uno".

Leopoldo López, coordinador nacional de la campaña de Capriles, asegura que el Ejecutivo "está utilizando descaradamente los fondos de todos los venezolanos, fondos públicos, para el financiamiento de la campaña".

"El Gobierno no tiene ninguna limitación, absolutamente ninguna para invertir miles de millones de dólares en el proceso de campaña. No hay ningún control por parte del CNE, por parte de la contraloría y tampoco hay ninguna restricción del flujo de caja del petróleo", señaló a Efe el líder opositor.

López consideró una "desfachatez" que el Gobierno cifre en 25 millones de bolívares el coste total de su campaña y dijo que "saca nada más el costo de la publicidad que el Gobierno está haciendo para que tu veas que, eso, es lo que se pueden gastar en una tarde".

Haciendo un guiño al "autobús del progreso" que Capriles anima a conducir a los venezolanos desde que se lanzó a la Presidencia, la oposición espera reunir fondos con la rifa de un colectivo de transporte público, un taxi, motos, computadoras y hasta "varias cabezas de ganado".

Cenas recaudatorias, cuentas a disposición de los simpatizantes en los principales bancos del país o "potazos" -recaudaciones a través de voluntarios en las calles ataviados con potes- son algunas de las alternativas opositoras.

Sea mediante "potazos", "raspaítos" o rifas, los equipos de Chávez y Capriles deberán esforzarse por aunar fondos que ayuden a convencer a los venezolanos en estos tres meses de intensa campaña.