El nuevo presidente de Egipto, Mohamed Morsi, ordenó una nueva investigación sobre las muertes de manifestantes antigubernamentales durante el levantamiento de 16 meses que forzó la dimisión del veterano mandatario Hosni Mubarak.

La orden, contenida en un decreto presidencial emitido la noche del jueves, prevé una revisión de las investigaciones y juicios relacionados con la muerte de unos 1.000 manifestantes.

La agencia oficial de noticias de Egipto reportó que la indagación estará a cargo de una comisión de 16 integrantes, incluidos varios jueces, un fiscal, policías, militares y seis representantes de familias de las víctimas. El grupo reportará sus resultados a Morsi dentro de dos meses.

Muchos de los manifestantes han efectuado actos contra las fuerzas armadas desde que estas sucedieron a Mubarak en el poder. La organización Hermandad Musulmana, de Morsi, conversa con los militares sobre la división de poderes.

Mubarak y su ministro del Interior fueron condenados a prisión perpetua por tolerar la muerte de opositores a manos de las fuerzas gubernamentales que reprimieron las manifestaciones.