Efectivos de las fuerzas armadas y la policía rescataron a 10 niños que habían sido secuestrados por rebeldes de Sendero Luminoso para ser adoctrinados, dijo el viernes el presidente Ollanta Humala.

Asimismo, informó que el trabajo de inteligencia de los efectivos permitió también la captura de 11 subversivos, uno de ellos un mando militar. No dio información sobre su identidad.

Los niños eran retenidos por los senderistas en un campamento rebelde en la localidad de San Martín de Pangoa, en la región del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), donde operan bandas remanentes del grupo rebelde que asoló Perú en la década de los 80 y 90.

"Con esta acción hemos podido iniciar una operación que nos permite rescatar a nuestros hijos e hijas de la insanía terrorista. Este esfuerzo el pueblo peruano lo reconoce y lo valora", declaró Humala en la base policial de Mazamari, en la región Junín, hasta donde viajó para reunirse con los niños.

No se ha brindado información sobre las edades de los menores liberados. Imágenes de televisión los mostraron de corta edad mientras eran alimentados por asistentas sociales.

Humala calificó de "aberrante" la estrategia de los senderistas de secuestrar niños de poblaciones rurales y adoctrinarlos para garantizar la renovación de sus filas y la colaboración forzosa de los pobladores de esas zonas.

Según las autoridades, otra de las estrategias de los senderistas para aumentar el número de sus militantes es secuestrar a jovencitas y luego tener hijos con ellas.

Sendero Luminoso emprendió una escalada de violencia terrorista en Perú en 1980 pero fue neutralizado en 1992 con la captura de su máximo cabecilla y fundador Abimael Guzmán, quien cumple cadena perpetua.

Actualmente las bandas remanentes de Sendero, que suman unos 500 rebeldes, son dirigidas por Víctor Quispe Palomino, alias "Camarada José", por quien Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de cinco millones de dólares.