El presidente de Haití, Michel Martelly, aseguró hoy en Panamá que la "inestabilidad política se acabó" en su país, al que, sostuvo, pretende sacar de la extrema pobreza con un programa que genere oportunidades que permitan a los haitianos reconstruir su nación.

En una entrevista con Efe en una de las aulas de la Universidad de Panamá (pública), el mandatario de 51 años habló de los logros del gobierno que asumió hace quince meses, cuando recibió un Haití aún devastado por el terremoto que en enero de 2010 dejó unos 316.000 muertos, y 1,6 millones de damnificados.

"La inestabilidad se acabó" con su victoria electoral, en segunda vuelta y con el 67,57 % de los votos, declaró Martelly, que lucía en su pecho la orden Gran Cruz Gil Colunje que le otorgó este viernes Gilbert Boutin, el decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la principal universidad panameña.

El galardón es un reconocimiento del "compromiso" del gobernante haitiano con la "implementación de estrategias modernas y eficaces para el progreso de Haití", de acuerdo a la información oficial.

A partir de su llegada al gobierno, explicó Martelly, sectores tradicionales "muy enojados o decepcionados" porque un cantante les arrebató el poder han tratado de extender la "percepción" de que se mantiene la "inestabilidad política" en el país.

Martelly abandonó una popular carrera de cantante del "compás", un ritmo haitiano con letras en creole, raíces africanas y dominicanas, para correr por la Presidencia, que asumió el 14 de mayo de 2011.

La oposición acusa una supuesta "inestabilidad" política debido a la renuncia de dos ministros en menos de un año, e incluso por un problema de salud que afectó a Martelly en abril pasado y que requirió su hospitalización en Estados Unidos durante dos semanas.

El gobernante también se ha visto implicado en denuncias de supuesta corrupción, que el gobernante ha negado y desestimado, mientras que ha evitado referirse a un supuesto complot en su contra que comprometería a un exmilitar dominicano y a un empresario haitiano.

"Aunque se está hablando de inestabilidad política, en un año" de gobierno "se ha logrado mandar más de un millón de niños a la escuela y de manera gratuita, y el transporte ahora es gratis para los estudiantes", dijo el mandatario.

En el último año "se han construido más de 1.000 casas para todos los que sufrieron los desastres del temblor, y se pasó de 1,5 millones de refugiados en tiendas de campaña a menos de 300.000 ahora", añadió.

Entre otras medidas que han logrado la "regularización" de la Justicia, "fue creado el Consejo Superior del Poder Judicial, lo que lo independiza y lo transforma en un tercer poder" del Estado, añadió.

"Ese tipo de resultado es lo que provoca que cierto sector hable de inestabilidad política", pero "hoy en día hay calma política y cierta serenidad" en Haití, sostuvo Martelly.

El mandatario, que estuvo unas pocas horas en la capital panameña, reconoció que "es evidente que hay muchos problemas aún por resolver" en Haití, el país más pobre del continente.

Reiteró que su Administración está abocada en un programa que busca el desarrollo de los ejes de "educación, medioambiente, estado de derecho, empleo, energía e infancia".

En ese sentido, precisó que en la reunión de la Comunidad del Caribe (Caricom) que finalizó este viernes en Santa Lucía, Haití firmó un Memorando de Entendimiento con el organismo regional que, entre otros, busca "identificar fuentes de financiación para los programas" del país que buscan "reforzar el sistema educativo y promover las inversiones".

"Para obtener un desarrollo duradero se necesita poder dar trabajo a todo el mundo", afirmó el gobernante.

Sobre la ayuda internacional ofrecida a Haití para la reconstrucción tras el terremoto de 2010, el presidente aseguró que ha llegado al país "un tercio de los 12.000 millones de dólares" prometidos.

"El dinero si se da, que bien, y hasta iríamos a buscarlo. Pero no es lo principal, el gobierno de Haití quiere abrir las puertas a las oportunidades, para que el país salga del asistencialismo, para construir Haití con nuestra propias capacidades", aseguró Martelly.